lunes, 18 de junio de 2018

¿Conocés a Eugenesia?


Parece mentira que, después de haber consumido literatura y cine antinazi desde chicos, hoy se presenten este tipo de debates.
El Club Gente de Prensa reenvió un interesante artículo recibido hoy del Centro de Bioética, del doctor Jorge Nicolás Lafferriere, sobre la eugenesia, reaparecida en el siglo XXI tras las teorías y las experiencias instrumentadas a principios del siglo XX.
Agregamos los links a declaraciones del papa Francisco, quien el sábado 16 en una reunión con asociaciones familiares, expresó: "De chico la maestra nos enseñaba lo que hacían los espartanos cuando nacía un niño con malformaciones: lo llevaban al monte y lo tiraban para abajo para cuidar “la pureza de la raza”. Y nosotros nos quedábamos aturdidos: “¡pero cómo, como se puede hacer eso, pobres niños!”. Era una atrocidad. Hoy hacemos lo mismo."
Club Gente de Prensa
Buenos Aires, 18 de junio de 2018

www.telam.com.ar/notas/201806/290400-papa-aborto-nazis-guantes-blancos.html

http://www.aica.org/34115-francisco-lo-mismo-que-hacian-los-nazis-pero-con-guantes.html

https://www.agensir.it/quotidiano/2018/6/16/papa-francesco-a-forum-famiglie-omicidio-dei-bambini-e-atrocita-lo-stesso-dei-nazisti-ma-con-guanti-bianchi/

http://www.lastampa.it/2018/06/16/vaticaninsider/la-familia-es-hombremujer-abortar-a-los-enfermos-nazismo-de-guante-blanco-ILesUu1Sh4t3LSCXmGMMIM/pagina.html

http://www.periodistadigital.com/religion/vaticano/2018/06/16/religion-iglesia-vaticano-america-papa-francisco-compara-aborto-practicas-nazis-.shtml


Eugenesias de ayer y de hoy

Por Jorge Nicolás Lafferriere
www.centrodebioetica.org
18 de junio de 2018

El debate sobre la legalización del aborto en Argentina ha vuelto a poner en consideración la problemática de la eugenesia, es decir, las acciones o procedimientos que tienen como finalidad la mejora de la raza humana. Nos proponemos presentar una sintética caracterización de la eugenesia de principios del siglo XX y compararla con la eugenesia del siglo XXI.

La eugenesia de principios del siglo XX

El término “eugenesia” fue acuñado en 1883 por Francis Galton -primo de Darwin- y tuvo su apogeo en el inicio del siglo XX bajo el impulso de las novedades que traían los descubrimientos sobre las leyes de la herencia. Para Galton, la eugenesia es “la ciencia que trata sobre las influencias que mejoran las cualidades de nacimiento de una raza y también sobre aquéllas que las desarrollan hasta sus mejores ventajas”[1], o bien, “la ciencia que estudia los agentes sociales que influyen, mental o físicamente, en las cualidades raciales de las futuras generaciones”[2].
La eugenesia no se limitó a una dimensión puramente teórica y científica. Prontamente se tradujo en medidas políticas concretas para intentar mejorar la raza humana. Esto sucedió sobre todo a principios del siglo XX y en todo el mundo se impulsaron legislaciones restrictivas en materia de matrimonio e inmigración y difusivas, incluso de manera compulsiva, de la esterilización y el aborto como formas de evitar la transmisión de caracteres no deseados. Eduardo Sambrizzi presenta un resumen de antecedentes legislativos en materia de eugenesia[3] que señala que desde 1907, y comenzando por el estado de Indiana, se sancionan leyes de esterilización, voluntaria o coercitiva, en hombres y mujeres. Otras leyes eugenésicas se vincularon con la internación de débiles mentales, el control de los matrimonios entre personas con problemas mentales, enfermos, parientes o gente de distintos grupos raciales. La inclusión del aborto por violación de mujeres “idiotas o dementes” en el Código Penal Argentino de 1921 tuvo una clara impronta eugenésica.[4]
Posteriormente, el movimiento eugenésico pierde fuerza y consenso social y se revierten estas legislaciones, que resultaban en muchos casos violatorias del derecho a la vida y a la integridad física y de la igualdad entre las personas.

La impronta eugenésica de las biotecnologías
En el final del siglo XX y el inicio del Siglo XXI renace la cuestión eugenésica, ahora facilitada por las nuevas biotecnologías que generan las condiciones para que sea cada vez más accesible la posibilidad de diseñar las características deseadas de la descendencia, a saber:
a) Por la selección de los gametos en procreación artificial para procurar condicionar las características físicas de la descendencia.
b) Por la fabricación de gametos, ya sea a partir de células adultas de un ser humano, o bien por la creación sintética de gametos(Sparrow, 2013). Son técnicas en experimentación o que todavía se encuentran en un plano de estudio teórico.
c) Por la clonación para obtener una copia de otro adulto que actúa como “modelo”.
d) Por la selección de embriones, ya sea para descartar los “no deseados” como para elegir los “deseados” y transferirlos.
e) Por la edición genética humana, que permite alterar el genoma de gametos o embriones. Es una técnica experimental.
f) Por el aborto selectivo de niños por nacer luego de un diagnóstico prenatal, a fin de eliminar a los que no reúnen las características deseadas.

¿Una eugenesia buena?
Así como la eugenesia de comienzos del siglo XX tuvo su momento de apogeo y consenso social, la nueva eugenesia del siglo XXI también busca contar con amplia aprobación social. Para ello, necesita diferenciarse de la “antigua” eugenesia y presentarse como una conquista científica. Ciertamente, existen diferencias entre la eugenesia de ayer y la de hoy, pero el problema de fondo subsiste, pues se trata en ambos casos de mecanismos de selección poblacional que afectan la dignidad, el derecho a la vida y la igualdad de los seres humanos.
A continuación, formulamos una comparación entre ambas eugenesias a fin de poner en evidencia que las diferencias no llegan a salvar los problemas de fondo que encierra la mentalidad eugenésica.
a) Mientras que la eugenesia de principios del siglo XX nacía de una planificación centralizada, con objetivos sociales fijados desde el Estado y programadas acciones sobre la población, la eugenesia que resurge en el cambio de milenio se vincula con las decisiones individuales de miles de personas que, a partir de las posibilidades abiertas por las biotecnologías, comienzan a tomar decisiones que importan, en los hechos, la búsqueda de una mejora de la descendencia. Se habla así de una “eugenesia liberal”, de modo que “en las sociedades liberales serían los mercados los que, regidos por el interés en los beneficios y las preferencias de la demanda, pasarían la pelota de las decisiones eugenésicas a la elección individual de los padres y, en general, a los deseos anárquicos de clientes y clientelismos”[5] . Ahora bien, esas “decisiones individuales” son posibles por la “decisión” del estado de omitir (o no) su intervención en aspectos vitales de la persona y la familia.
b) Para Sonia Suter, las medidas eugenésicas del siglo XXI no surgen por imposición estatal de restricciones en relación a la reproducción (por ejemplo prohibición de casamiento o esterilización forzada de personas con discapacidad) sino que en general se presentan como “voluntarias”, es decir, como algo que elige la persona.[6] Sin embargo, a poco que se analice, se advierte que en los hechos tal carácter de “voluntariedad” es muy relativo. En realidad, deberíamos decir que el carácter “compulsivo” se vuelve más sutil y refinado, a través de presiones sobre médicos y sobre los padres para que adopten las medidas de selección en base a conveniencias económicas.
c) Mientras que la eugenesia de Siglo XX se basaba en medidas de prohibición e intervenciones compulsivas, la eugenesia del Siglo XXI adopta el ropaje de “derechos individuales” de modo que las medidas perfectivas ya no son el resultado de una imposición, sino que son internalizadas por las propias personas.
d) Los conocimientos científicos y los medios biotecnológicos del siglo XXI superan ampliamente las precarias bases teóricas de la eugenesia de principios del siglo XX. Desde ya, no es posible aún “diseñar” un bebé con todas las características genéticas y fenotípicas deseadas. Es más, desconocemos si alguna vez será posible y seguramente ello es una pretensión prometeica. Pero los medios tecnológicos hoy permiten una mayor capacidad de influir sobre las características del “cuerpo” de la persona.[7]
e) La eugenesia del Siglo XX estuvo muy vinculada al racismo, mientras que la eugenesia del siglo XXI se preocupa más por una búsqueda de la mejora humana orientada a maximizar ganancias y la circulación de bienes y servicios. Sin embargo, como dicen Hubbard y Wald, “la idea de «raza pura» puede haber muerto; la idea de construir una estirpe de superhombres puede haber muerto; pero la idea de que es más beneficioso que ciertas personas tengan hijos y otras no y de que una gran cantidad de problemas humanos se podrán solucionar una vez que aprendamos a manipular nuestros genes está todavía muy arraigada”[8].
En otros textos nos hemos referido a este problema y a los abusos que supone una mentalidad productiva aplicada a la procreación humana. En todo caso, queremos señalar que la legalización del aborto libre, en alianza con las poderosas biotecnologías de conocimiento de la realidad biológica de la persona por nacer, conduce a nuevas formas de discriminación y selección eugenésica de la descendencia.+

NOTAS

[1] GALTON, FRANCIS (1904), “Eugenics: Its Definition, Scope, and Aims”, The American Journal of Sociology, Vol. 10, No. 1, p. 1. Se trata de una conferencia pronunciada por Galton en laSociological Society de la Escuela de Economía de la Universidad de Londres el 16 de mayo de 1904.


[2] GALTON, FRANCIS (1905), “Studies in Eugenics”, The American Journal of Sociology, Vol. 11, No. 1, p. 11.


[3] SAMBRIZZI, EDUARDO A., (2004)Derecho y Eugenesia, Buenos Aires, Editorial de la Universidad Católica Argentina - EDUCA, ps. 23-49.


[4] LÓPEZ DÍAZ VALENTÍN, PATRICIO J. (2015). La fundamentación eugenésica del artículo 86, inc. 2, del Código Penal y el fallo “F., A. L. s/medida autosatisfactiva” : convalidación de una teoría aberrante [en línea], Prudentia Iuris, 79. Disponible en:http://bibliotecadigital.uca.edu.ar/repositorio/revistas/fundamentacion-eugenesica-codigo-penal.pdf


[5] HABERMAS, JÜRGEN (2004), El futuro de la naturaleza humana. ¿Hacia una eugenesia liberal?, Traducción de R.S. Carbó, Buenos Aires, Paidós, 2004, p. 69.


[6] SUTER, SONIA M. (2007), “A brave new world of designer babies?”, Berkeley Technology Law Journal, vol. 22, p. 948.


[7] LAFFERRIERE, JORGE NICOLÁS (2017). El cuerpo humano a debate : reflexiones jurídicas [en línea]. Prudentia Iuris, 83. Disponible en:http://bibliotecadigital.uca.edu.ar/repositorio/revistas/cuerpo-humano-debate-lafferriere.pdf


[8] HUBBARD, RUTH, WALD, ELIJAH (1999), El mito del gen. Cómo se manipula la información genética, Madrid, Alianza Editorial SA, ps. 63-64.

martes, 20 de marzo de 2018

Decálogo del buen político

1. La primera regla del arte de la política es ser sincero y honesto. Promete poco y realiza lo que has prometido. Es una creencia común que la mentira es obligatoria en política. No es así: además de ser de naturaleza inmoral, es siempre más dañina que útil.
2. Ser veraz no impone revelar secretos o realizar afirmaciones inoportunas. El silencio es de oro, especialmente en política: hoy se habla demasiado, empleando verdades, verdades a medias, verdades aparentes, fingimientos y mentiras. El arte de la política educa en decir lo necesario, callar lo que no debe ser revelado y evitar la mentira.
3. Quien está demasiado prendido al dinero, no debe dedicarse a la política ni aspirar a cargos en el gobierno. El amor por el dinero lo conducirá a faltar gravemente a sus propios deberes.
4. Rechaza, desde el mismo momento en que llegues al poder, cualquier propuesta que tienda a la inobservancia de la ley por una presunta ventaja política. La infracción de esa ley cometida con otros, por ejemplo, colegas y/o subordinados, se transformará en una cadena de la cual no te podrás liberar: a esa primera falta le seguirán, indefectiblemente, otras.
5. No te rodees de aduladores. La adulación hace mal al alma, excita la vanidad y altera la visión de la realidad.
6. No te creas indispensable, porque a partir de ese momento cometerás muchos errores. Si esto te lo dicen los demás, cuídate de ellos como de enemigos: te desviarán del camino correcto.
7. Es más fácil desde el NO llegar al Sí, que desde el Sí tener que retroceder al NO. Frecuentemente el NO es más útil que el Sí. Un sabio consejo indica no comprometerse sin haber reflexionado a tiempo y haberse formado el convencimiento de poder mantener la palabra empeñada.
8. Es una buena costumbre, en política, dedicar atención a las pequeñas, honestas exigencias del ciudadano individual, como si se tratase de asuntos importantes. La paciencia del político debe imitar la paciencia que Dios tiene con los hombres. No desesperes jamás.
9. Trata de convertir, si te es posible, a tus colaboradores en el Gobierno en amigos, nunca en favoritos. El amigo que pide demasiado, debe ser mantenido a distancia. Los favores que los amigos podrán obtener de ti, deben ser honestos, en el marco de la legalidad, y no deben generar resentimientos justificados.
10. Es una buena costumbre, también para el político, hacer cada noche un examen de conciencia, así como es útil formular, cada mañana, buenos propósitos. Si a pesar de ello la noche te encuentra con las manos vacías, sin haber logrado los buenos propósitos de la mañana, piensa que esto le sucede a la mayoría, y sirve para que sigas siendo humilde, aunque la gloria humana aletee alrededor de tu pequeña cabeza.

Don Luigi Sturzo
Publicado originalmente en el diario "Popolo e libertà", en noviembre de 1948, replicado en Infobae.com el 23 de octubre de 2015 y difundido recientemente por el Club Gente de Prensa.
Los diez "mandamientos" de Luigi Sturzo (1871-1959) para los políticos fueron publicados por primera vez en un diario italiano en 1948, pero conservan toda su actualidad.
Y constituyen una lectura altamente recomendable para electores y potenciales elegidos en la coyuntura que vive Argentina.
Sturzo fue un sacerdote italiano que, inspirado en la Encíclica Rerum Novarum del papa León XIII, promovió la participación de los católicos en la política, algo que consideraba no sólo positivo, sino necesario. Él mismo incursionó en política. Fue alcalde de la pequeña comuna de Caltagirone, en Catania, Sicilia.
"Está difundida la opinión de que a la política no se le aplica la moral común"
En 1919, junto al prestigioso estadista Alcide de Gasperi y otros laicos, fundó el Partido Popular Italiano, que muy pronto conquistó gran influencia política. Enfrentado con Benito Mussolini y su ascendente movimiento fascista, debió exiliarse en 1924 y sólo pudo regresar a Italia en 1946, concluida la Segunda Guerra Mundial. Fue nombrado senador vitalicio.



"Está difundida la opinión de que a la política no se le aplica la moral común", escribió el padre Sturzo en la introducción y fundamento a su decálogo.
Es innegable que también en Argentina la actividad política tiene un alto grado de desprestigio y que se la asocia a la mentira, al doblez, a la pura ambición personal e incluso a la corrupción. Más aun, se considera que esos son sus rasgos inherentes. "La política es así", es la frase resignada que se escucha. Es hora de que esa concepción empiece a cambiar.
Por eso son tan valiosos los principios que este teólogo y político italiano sistematizó en su decálogo. Pero hay que tener en cuenta que devolverle a la actividad política excelencia y prestigio no es tarea de una minoría, sino responsabilidad de todos.
"Mi experiencia me hace concebir la política como saturada de ética, inspirada en el amor al prójimo, ennoblecida por la finalidad del bien común"
Del "Decálogo del buen político" de Don Luigi Sturzo circulan varias versiones, con leves diferencias. Aquí se han sintetizado algunas de ellas en una sola.



"Hay quien cree que la política es un arte que se aprende sin preparación, se ejercita sin competencia, se actúa con malicia. Está incluso difundida la opinión de que a la política no se le aplica la moral común, y se habla con frecuencia de dos morales, la de las relaciones privadas, y la otra (que no sería moral ni moralizante), la de la vida pública. Mi experiencia larga y penosa me hace en cambio concebir la política como saturada de ética, inspirada en el amor al prójimo, ennoblecida por la finalidad del bien común".+

domingo, 25 de febrero de 2018

Clubes para la reconstrucción social

Desde Luna de Avellaneda, la decadencia económica y social de los clubes quedó patentada y tristemente reflejada en nuestro país.
Los clubes de barrio sufrieron el desapego de las nuevas generaciones por el legado familiar y social, y prefirieron ir a los pubs en lugar del bar, a los restaurantes en desmedro del comedor, y a las canchitas sintéticas y el gimnasi antes que al campo de deportes. La opción fue obviamente por la apertura social al gueto y a las instalaciones bien mantenidas que a las cautivas.
En los viejos tiempos, la barra de estaño constituía el listón al que se aferraban los solitarios o los que tenían problemas familiares. Pero ya no queda allí quien les pueda hacer compañía. La gente mudó de gustos y de barrio en procura de "buena onda".
Un club es una sociedad de intereses comunes, sean geográficos, temáticos, políticos, deportivos o culturales. Constituían modos de pertenencia e identificación que facilitaban la construcción social. El club es, después de la familia, un segundo escalón de proyección personal hacia el bien común; como el colegio, gremio o la parroquia.
Son poseedores de un legado histórico y patrimonial con cada vez menos responsables a cargo. Se trata de otro proceso de privatización de lo que es del dominio público. El Estado no va a poder hacerse cargo de tanta desolación.
Los clubes cumplen funciones sociales: los de barrio son la memoria de un pueblo, hacen de geriátricos ambulantes, reúnen a todas las generaciones de las familias allí afincadas de modo de constituir la trama fundamental de su población; los deportivos actúan de estímulo para los jovenes, tanto en la práctica de discipinas como en la formación de su conducta; los culturales fomentan el cultivo de las artes, protegen sus obras y las custodian; los temáticos son el anclaje de cuestiones sustanciales para una nación, y los políticos acunan los principios y valores institucionales.
Cuando los clubes llegan a acumular mucho poder despiertan el celo del poder. Así sucedió a mediados del siglo XX cuando los peronistas incendiaron el Jockey Club, por ejemplo. Pero mucho más recientemente se vio a Mauricio Macri ascender políticamente a partir de Boca y, a partir de ahí, a muchos disputar el poder en instituciones deportivas como Aníbal Fernandez en Quilmes, Alberto Fernandez en Argentino Juniors, a César Mansilla en Fénix, a Hugo Moyano en Independiente, etc, etc, etc.
La relación entre hinchas, dirigentes y el crimen organizado ya es un lugar común.
Nos enternecen los clubes en decadencia o los pueblos en proceso de desaparición, pero nos ponemos en guardia frente a aquellas organizaciones sociales que saben organizarse en favor de sus intereses.
Un club no es ni debe ser una empresa. El Estado debe saberlo y cuidar que eso siga siendo así. No debe ser cómplice de su destrucción. Debe establecer una política de fortalecimiento  de aquellas instituciones cuya única finalidad es la construcción social, porque de esa manera se defiende la república.+

domingo, 4 de febrero de 2018

Nueva defensa


El exministro de Defensa radical, Horacio Jaunarena, realizó en la edición de hoy del diario La Prensa un breve y acertado planteo de lo que debe ser la defensa de cara a las nuevas amenazas.
Puesto que coincido con sus planteos, evitaré citarlo y agregaré libremente algunos conceptos.
Nuestras Fuerzas Armadas deben ser el instrumento militar para defender nuestra soberanía (él dice que debe defender nuestra "libertad", lo que es correcto; pero creo que es mejor decir que deben defender nuestra soberanía ya que responde al legado patriótico devenido de la independencia nacional), la integridad territorial y nuestros recursos naturales.

Deben defendernos:
1.- del auge del terrorismo;
2.- del narcotráfico y del crimen organizado;
3.- de los ataques cibernéticos;
4.- de las catástrofes naturales derivadas del cambio climático, y
5.- de la codicia que pudieran despertar nuestras riquezas naturales.

Para detallar algunas necesarias grandes acciones:
+ Parecería ser que la frontera entre la defensa y la seguridad desapareció, así como también las FF. AA. como amenaza de la república, por lo que no hay motivo para mantener el actual esquema legal que las excluye de la seguridad nacional. Por lo pronto, la Gendarmería se ocupa más del Conurbano bonaerense que de las fronteras secas, en donde el Ejército podría ser muy útil para repeler estas nuevas amenazas ya referidas.
+ Es menester unificar el mando de las Fuerzas Armadas y de las de seguridad que reportan a nivel nacional (GN, PNA, PSA y PFA) y adecuar los recursos a las necesidades reales.
+ Hay que redimensionar a las Fuerzas Armadas para que sean veloces, ágiles y potentes, por más que eso cueste una gran reducción de su número. Es mejor que los militares estén perfectamente pertrechados y entrenados, y que estén rápidamente en donde hagan falta, a que sean muchos.
+ Esto implica reequiparlas. Que la venta de los bienes inmuebles sirva para tal finalidad, y no para otra. Debe invertirse, como en el resto de la región, un 1,5 por ciento del PIB nacional.
+ Las amenazas son multinacionales, la respuesta también debe serlo. Hay que reforzar nuestra integración regional en materia militar y nuestra participación en las fuerzas de paz hemisféricas.

Es un desafío tan grande como valioso.
La Nación no admite más dilaciones.+

martes, 19 de diciembre de 2017

Reflexiones sobre la seguridad nacional






Por Ignacio Perez Rovere,
Director de Operaciones en Dark Star Group
LinkedIn, 18.12.2017

La reestructuración de la seguridad nacional en la República Argentina requiere una mirada que los coach de liderazgo llamarían “separada del problema”. Una reforma fundacional no va a salir de adentro de las fuerzas. Es importante entender que sería de gran utilidad realizar las modificaciones necesarias para asignar el proyecto a un organismo específico y eventualmente designar un cuerpo de expertos con participación pública y privada ad hoc que diagnostique y planifique una reforma profunda durante el tiempo necesario junto con la implementación de un proceso de transición para mitigar riesgos y a su vez cumplir los objetivos propuestos con el consenso y en coordinación con los actuales organismos.
Autor: Ignacio Perez Rovere, Director de Operaciones de Dark Star Group, analista de Ares World Defense, miembro del Think Tank Defense and Security Group y asesor de entidades privadas y gubernamentales.  ipr@darkstargroup.org
Buenos Aires, Argentina – Tras diversos eventos e incidentes que captaron la atención pública durante los últimos meses en Argentina, como cierta vulnerabilidad detectada en el sistema de seguridad presidencial, objeciones al empleo de fuerzas de seguridad contra manifestantes o grupos minoritarios violentos, y la crisis naval en ciernes, el actual gobierno argentino se encuentra ante el dilema de qué hacer con las estructuras actuales de defensa y seguridad. La estructura cerrada y corporativa de las mismas no estimula la libertad de opinión a sus miembros, por lo que el asesoramiento por parte de la mayoría de los interlocutores militares o de seguridad hacia los políticos, está por lo menos viciado de un conservadurismo o corporativismo que impide la sincera auto crítica, e incluso impiden un sincero diagnóstico o intercambio de ideas.
Es natural que funcionarios de fuerzas armadas y de seguridad en actividad o retirados con prestigio en sus respectivas fuerzas tengan miedo a las acusaciones de sus propios camaradas al plantear reformas que puedan ser entendidas como perder terreno, recibir el apoyo de especialistas fuera de la fuerza de la que pertenecen, priorizar asignaciones presupuestarias a fuerzas o armas ajenas, o simplemente reconocer que se está recorriendo un camino equivocado involucrando a actuales conductores. El mismo problema existe con los consultores independientes, ya que muchos de ellos tienen background en las fuerzas que son objeto de análisis, por lo que tienen un condicionamiento psicológico y social.
Desde el punto de vista de la cooperación, las instituciones (en Argentina y en el resto del mundo) son naturalmente egoístas a la hora de compartir información y recursos con otros organismos, lo que lleva a la duplicación de tareas, la compartimentación de la información y a la generación de vulnerabilidades, que bien podrían ser mitigadas con medidas preventivas y operaciones conjuntas. Muchas de las vulnerabilidades son generadas por guerras internas en busca de aumentar el espacio de poder en las que se perjudican unas a otras. De esta manera las fuerzas toman posiciones de autoprotección, siendo la primera norma que utilizan el no mostrar una debilidad en un área para evitar las reprimendas políticas o que la misión pueda ser asignada a otra fuerza, perdiendo toda capacidad de anticipación a las crisis al no reconocer vulnerabilidades.
Respecto a la especialización y a la posibilidad de conducir planes de reforma a largo plazo, los funcionarios militares rotan demasiado rápido como para estar interesados en cambiar un status quo, sumado a que muchas veces su expertise en una función no elegida sino asignada no es suficiente para comprender el camino para mejorar, y donde pedir colaboración puede ser interpretado como debilidad o incapacidad para su función. Tras muchos años donde existieron negociados y situaciones irregulares por parte de funcionarios militares y de seguridad cercanos al poder, pareciera que hoy es condición suficiente la honestidad y no necesariamente la idoneidad.
Normalmente los funcionarios de estas fuerzas utilizan el discreto consejo de ex miembros de las mismas que tienen, salvo contadas excepciones, una mirada cerrada y antigua de problemas nuevos y dinámicos, manteniéndose en el círculo vicioso, con el agravante de que normalmente tienen opiniones sesgadas por intereses de proveedores de equipos interesados en instalar sus productos. A su vez, los funcionarios de defensa y seguridad descreen de la capacidad de los políticos de cumplir promesas y objetivos a largo plazo, por lo que saben que lo único que les dará seguridad en sus carreras es el estar bien con sus superiores y no el ser sincero con funcionarios políticos que pueden cambiar de puesto o de opinión antes de lo esperado. También se observa como factor retardante que funcionarios políticos fallan en la conformación de equipos de expertos con aptitud para implementar proyectos que impliquen reformas estructurales.
Si el Gobierno Nacional finalmente se decidiera a encarar la reforma estructural mencionada, debería tener en cuenta que la naturaleza de la tarea por delante es sensible y en muchos aspectos confidencial, por lo que deben estar creadas las condiciones para que los equipos de trabajo que participen cumplan con reglamentaciones de acceso a la información, muchas de las cuales no existen en el país. Por otra parte, la opinión pública y en especial el periodismo tienen que entender que no se puede dar un debate tan sensible a puertas abiertas y con libre participación tal como están acostumbrados a ver. Es realmente vergonzoso el nivel de falta de control de la información por parte de miembros de las fuerzas y de los respectivos ministerios, ante cualquier crisis en forma viral cualquier ciudadano cuenta inmediatamente en cualquier red social en la que esté conectado de información confidencial o sensible que fue obtenida por peritos, funcionarios públicos, investigadores etc, y que más allá de poner en riesgo las operaciones, afectan a la reputación de las víctimas o familiares de los protagonistas de las crisis.
Hay un largo camino por recorrer, pero antes de comenzar hay muchas cosas tareas previas que preparar. Menciono a modo de ejemplo algunas de ellas: un profundo diagnóstico de situación que incluya un análisis de riesgos, la formación de equipos de estudio especiales, la definición y/o revisión del sistema de acceso a la información, la confirmación o re definición de objetivos estratégicos y de la misión de las instituciones, la implementación de un plan durante un período de transición, que puede implicar alianzas regionales para mitigar vulnerabilidades, la asignación del presupuesto correspondiente, y probablemente la creación de un organismo de coordinación de estas actividades. A partir de ahí comienza el trabajo. Analicemos estos factores en forma individual.
Diagnóstico
Hay dos aspectos a considerar en un diagnóstico de estas características. El primero es el Análisis de Riesgos, que significa identificar las situaciones equivalentes a las recientemente vividas que con cierta probabilidad de ocurrencia tengan un fuerte impacto (los eventos pueden ser incidentes en plantas nucleares, depósitos de munición, siniestros de aeronaves, actos de terrorismo, emergencias naturales, etc). Tal vez algún incidente de relevancia esté en proceso de ocurrir y pueda ser detectado a tiempo. Por otro lado, existen situaciones coyunturales a identificar como la necesidad de adaptar las Fuerzas Armadas y de Seguridad a las nuevas amenazas y al uso de la nueva tecnología. Hay deficiencias que muchos comparten, pero pocos se animan a mencionar, pero podemos enumerar algunas tomadas al azar en ambos ámbitos:
Ø La necesidad de tener una adecuada capacidad coordinada de respuesta a emergencias (inclusive eventos de terrorismo), lo que requiere la adecuación de la estructura de seguridad nacional y de capacitación de sus miembros. En este aspecto es necesaria la coordinación entre Fuerzas Armadas y de Seguridad.
Ø Una adecuada coordinación operativa entre Fuerzas Armadas, lo que requiere implementar definitivamente el concepto de “conjuntez”, centros de entrenamiento conjuntos con orientación al entrenamiento por misión, bases de datos conjuntas e inteligencia conjunta.
Ø Optimización tecnológica especialmente en lo que significa procesamiento de datos y ciberguerra en el caso militar. En este punto las Fuerzas de Seguridad deben poder contar con bases de datos unificadas y capacidad de chequeo de antecedentes y reporte de incidentes en tiempo real en todo el territorio nacional, y deben poder compartir información con el Poder Judicial Nacional y Provincial.
Ø Desarrollo de la industria nacional de defensa y seguridad. Esto significa un punto muy pocas veces desarrollado: el desarrollo de negocios, lo que significa buscar clientes, participar en eventos internacionales, y comenzar a ser realmente competitivos.
Ø Formación de un cuerpo de investigaciones que opere como organismo anticorrupción de las Fuerzas de Seguridad separado de las mismas. Es claro que el eje de la ineficiencia de las policías especialmente provinciales es la corrupción, muchas veces facilitando o regulando las operaciones del crimen organizado.
Ø Optimización de la seguridad presidencial. La misma tiene varios componentes que no tienen el mejor equipo ni la mejor relación entre sí. Es razonable organizar bajo la misma dependencia jerárquica (Casa Militar), un cuerpo profesional específico que cuente con su centro de entrenamiento, con su política de reclutamiento y con medios propios. Precisamente en este campo existen históricas disputas internas de poder como se mencionó al principio de la nota.
Ø La necesidad de reformular la educación de los cuadros de todas las Fuerzas para que se enseñen herramientas de liderazgo y resolución de problemas y en el caso de las Fuerzas de Seguridad en particular se tenga tolerancia cero al ingreso de aspirantes y cadetes con intenciones poco éticas.
Ø Reforma de las políticas de personal de las Fuerzas, priorizando el ascenso por capacidad y no por permanencia en la misma. Se debe fomentar la educación y capacitación, y ser inflexible en los casos de conductas delictivas.
Ø Re-estructuración de las unidades de las Fuerzas Armadas y de Seguridad. En el primer caso se pueden construir una cierta cantidad de bases conjuntas o “fuertes”, tal como existen en las FFAA Americanas (Fort Bragg, Fort Benning) con participación conjunta y/o interarmas y medidas de seguridad de infraestructura crítica. Hoy existen números regimientos o bases con mínima seguridad perimetral, sumamente vulnerables en caso de conflicto a las operaciones especiales de enemigos o insurgentes, y con una importante complejidad logística. Muchas veces estas bases o regimientos están cerca geográficamente entre sí, pero lejos de los elementos logísticos que necesitan. En la distribución territorial existen grandes unidades de combate alejadas de aeropuertos y de puertos, y así hay una gran cantidad de ejemplos, viéndose esta división inclusive en el territorio antártico.
Como se puede ver fácilmente al enumerar sólo algunos ejemplos que son la punta de un iceberg, se debe estudiar, catalogar y enumerar detalladamente aquello que no funciona dentro de las fuerzas, y desarrollar aquellas capacidades que no están implementadas, para lo que hay que basarse en modelos de éxito, lecciones aprendidas en operaciones por parte de otras fuerzas adaptadas a la realidad, y una profunda comprensión de los objetivos y proyectos políticos de los próximos años. Es claro que el camino es largo y profundo, y que lejos están las soluciones políticas que solo buscan contentar a la prensa y contener a los ciudadanos disconformes, a las que hemos estado acostumbrados en las últimas décadas. Como ejemplos de estas soluciones falsas están en el área seguridad la compra y exhibición de patrulleros por parte de intendentes y gobernadores, la reincorporación de policías retirados para aumentar el número y no la calidad, y ante los incidentes de delincuencia con víctimas los frecuentes cambios de cúpulas en sus cúpulas. En el campo de las Fuerzas Armadas el re-potenciamiento de material no prioritario. Pero el problema parece ser sistémico y no solo de funcionarios a reemplazar. ¿Qué es lo que falla? Las fuerzas tienen una organización y misión, pero principalmente un sistema de educación que debe ser adaptado a nuevos escenarios. El esquema actual fue diseñado para otras realidades y lo mismo le ha ocurrido a muchos otros países. Es natural que por las características mencionadas en estas instituciones los cambios no sean graduales y constantes sino que cada cierto período de año se deba reformular las misiones y estructura de las mismas, y cabe mencionar que hay ejemplos significativos de países vivieron estos desfasajes (lo hizo el Ejército Americano tras la guerra de Vietnam hasta adaptarse finalizados los ochenta, o el Ejército Inglés en los 80 re definido para cumplimentar la misión de lucha contra el terrorismo, el sistema de seguridad americano que tuvo que crear el Department of Homeland Security para crear la faltante “conjuntez” entre sus fuerzas lo que había permitido el accionar terrorista el 11 de septiembre, o la creación del nuevo Scotland Yard para combatir la corrupción policial e ineficiencia de la anterior institución en Gran Bretaña). Todos esos proyectos de cambio partieron de una crisis, de un informe de diagnóstico y de un plan.
Grupos de estudio especiales
Los mencionados países en numerosas oportunidades han atravesado estos cuellos de botella adoptando soluciones disímiles, ninguna mágica o inmediata, la gran mayoría dinámica y a largo plazo, pero con la firme decisión de llevarla a cabo. 
Es interesante analizar el caso de los Estados Unidos de Norte América, donde el gobierno utiliza organizaciones promocionadas sin fines de lucro con participación privada como la RAND Corporation o la estatal DARPA, quienes permanentemente investigan y fomentan descubrimientos técnicos que brinden soluciones a las fuerzas armadas y de seguridad, cuyos estudios y opiniones de asesores son tomados en cuenta tanto en las decisiones de los altos mandos como en el campo parlamentario. Normalmente producen “White papers” o informes que son puestos a disposición de los funcionarios, y fomentan la participación de todos los ciudadanos o empresas como medio de canalizar sus ideas cuando puedan aportar soluciones hacia los receptores adecuados.
Argentina tiene una oportunidad de favorecer este tipo de organizaciones, creando un Think Tank específico para las áreas de estudio, donde tanto representantes de la industria como expertos en determinadas áreas debatan y documenten soluciones superadoras en sus áreas de expertise, y sin fines de lucro, puedan colaborar con la gestión pública. De esta manera cuando tras algunos años de implementación haya funcionarios de defensa o seguridad los actuales funcionarios de defensa y seguridad se encuentren retirados o en otros destinos, la continuidad del proyecto puede estar asegurada.
Otra forma de encarar soluciones observada cuando no se tiene definición de las mismas, pero se conocen los objetivos y el presupuesto a asignar, son concursos públicos donde se invita a contratistas privados a desarrollar proyectos. A diferencia de licitaciones donde se solicitan requerimientos particulares, en este caso se pide una solución a un problema genéricamente. Un ejemplo es el proyecto de control de fronteras en los Estados Unidos (DHS SBI), donde Boeing, Northrop Grumman, Lockeed Martin y Ericson desarrollaron durante meses a costo propio propuestas que solo tenían como lineamientos objetivos concretos y un presupuesto acotado. Una vez descartados otros competidores los mencionados cuatro tuvieron que presentarse a la correspondiente licitación, hasta que finalmente participaron en la selección final. De esta manera algunas empresas propusieron muros con sensores, otros vigilancia virtual, otros una combinación de torres con vigilancia electrónica complementados con patrullas, pero cada uno añadía su know how y creatividad enfocadas a obtener un resultado. Lo mismo pasa cuando se definen sistemas de armas complejos. La Fuerza Aérea Americana antes de asignar el ganador de un proyecto solicita el plan y el prototipo, así es el caso del proyecto ATF (avión táctico avanzado) de la USAF para el desarrollo del avión de combate invisible táctico en el que inicialmente seis empresas, Lockheed, Northrop, Boeing, General Dynamics, y McDonnell Douglas presentaron sus ideas, y las dos primeras desarrollaron sus prototipos para quedarse finalmente la primera con el proyecto. El primer pedido a las seis empresas que calificaron fue asignado y pagado como un estudio. De ahí surgieron muchas definiciones e ideas que optimizaron y enriquecieron el plan original de la Fuerza Aérea. La razón de este formato es que a veces el know how de las empresas es superior al de los funcionarios y por eso éstos solo definen la misión y funciones y aquellos la tecnología a emplear.
En la actualidad no resulta fácil encontrar equipos competentes dentro de los ministerios que sin la participación de un proveedor o la actualización de un documento pasado puedan definir requerimientos para una licitación, con una mirada objetiva. Como ejemplo, las fuerzas están acostumbradas a renovar o hacer mantenimiento de material de las mismas características que el que han venido usando, sin embargo, el proponer soluciones novedosas sería el último camino que tomaría aun equipo técnico en la formulación de requerimientos de una licitación. De esta manera es esperable que personal de logística de un ejército solicite utilizar parte del presupuesto para el mantenimiento de diversos regimientos o bases, pero resulta poco probable que en el mismo nivel se pueda proponer la venta de bases dispersas y la creación de unidades tipo “fuerte” como los mencionados en el punto anterior, primero porque probablemente no esté en sus atribuciones el opinar sobre este tipo de decisiones, segundo porque militares en actividad y retirados probablemente se opondrían o al menos tendrían miedo de manifestar su apoyo, por las objeciones naturales: razones históricas, desconfianza de que los políticos no utilicen los recursos obtenidos de unas ventas en la consecución del plan original, malestar de las poblaciones locales ante los cambios, etc.
Un Think Tank podría tener la autonomía e independencia de criterio suficiente para pensar libremente sin miedo a represalias, y normas de regulación interna pueden aplicarse para evitar la influencia de proveedores particulares en la conformación de los documentos.
Confirmación o re definición de objetivos de las instituciones
Durante los últimos cuarenta años han cambiado varias veces los objetivos y misión de las Fuerzas Armadas y de Seguridad. De estricta definición política, es necesario que se rectifique o ratifique las actuales misiones. Las mismas determinarán el tipo de equipamiento y entrenamiento a implementar. El combate contra el terrorismo en lugares remotos puede requerir la optimización de las fuerzas especiales y la adquisición de equipo especial, así como la educación de los operadores y analistas de inteligencia en idiomas específicos y tácticas especiales. La participación en una alianza regional puede requerir de una capacidad especial que complemente la de otros países, y que puede cambiar la balanza de prioridades (puede ser el transporte aéreo, la capacidad anfibia, la protección del espacio aéreo, etc).
Cualquiera de los mencionados ejemplos requiere una prioridad a la asignación de presupuesto para reequipamiento, es claro que cualquier especialista de las Fuerzas Armadas va a solicitar el material del arma o servicio al cual pertenece, pero en este caso hay que priorizar aquel material que cumpla con los objetivos estratégicos nacionales fijados por el poder político, entre ellos los acuerdos de defensa que se lleven adelante y los compromisos ante organismos internacionales como Naciones Unidas que existan y/o se tomen.
Implementación de un período de transición
Una vez clara la misión, hay que trabajar en el plan para ejecutarla. Luego del diagnóstico inicial, quedará claro que algunos de los objetivos requerirán años para adquirir o recuperar la capacidad necesaria. Es posible que durante ese lapso se deban tomar medidas de transición: alianzas regionales o con algún país en particular (por ejemplo si el diagnóstico determina una vulnerabilidad en la capacidad de control del espacio aéreo, se pueden lograr acuerdos con países que si lo pueden hacer), alquiler de equipos, utilización de medios en funciones no naturales (utilizar aviones de transporte acondicionados para vigilancia marítima), y compra de material para utilizar durante dicho período (ejemplo, drones para vigilancia hasta cubrir determinada área frontera con radares).
El plan de transición debe prever, evitar o mitigar la ocurrencia de futuros desastres o crisis. Es probable que actualmente existan situaciones de riesgo no informadas o no descubiertas, tanto en lo referente a material como a personal.
Implementación de condiciones apropiadas
Hay ciertas condiciones necesarias para la implementación de este tipo de proyectos que se deben identificar e implementar. La definición de un sistema de acceso a la información implica la existencia de una legislación nacional unificada de acceso a la información permite disipar las dudas de la cooperación privado – gubernamental. Esto significa asignar categorías de acceso a la información por niveles y por proyectos que se puedan esparcir horizontalmente a través de diversos organismos o ministerios, sin necesariamente dar acceso a todas las jerarquías superiores de los mismos (verticalismo). Para dar un ejemplo: si hubiera un proyecto de seguridad presidencial, debería tener acceso al mismo el personal militar y policial o de otras fuerzas afectados, pero no necesariamente personal superior en jerarquía de las respectivas fuerzas no asignados al proyecto. De la misma manera que un técnico de mantenimiento de infraestructura crítica (una central nuclear por ejemplo), puede tener acceso a planos y a lugares dentro de la central, y un científico del estado o un funcionario del Ministerio de Seguridad que no esté asignado a la misma no debería tenerlo. Esta compleja clasificación de información está regulada en Estados Unidos por el sistema conocido como “Clearance” o autorización, regulado por la OPM (Office of Personal Management). En todos los países de la OTAN existen sistemas similares. Técnicos de Boeing tienen acceso a información sobre misiles nucleares que comandantes de la Fuerza Aérea Americana no tienen, técnicos de BAE Systems tienen acceso a información de buques británicos que personal de la realeza no tiene, miembros del gobierno tienen acceso a información sobre crisis que periodistas no tienen. Establecidas las condiciones para el trabajo en conjunto, los proyectos son posibles.  
En el caso del empleo de las Fuerzas de Seguridad, la existencia de un comando operacional conjunto o incluso un nuevo organismo (para los interesados ver referencias de Department of Homeland Security) para que ante ciertas crisis (manifestaciones violentas, alertas de terrorismo o fugas de personal peligroso) se pueda coordinar la acción de diversas policías o fuerzas de seguridad, la implementación de niveles de alerta para diferenciar el estado de despliegue y alistamiento de las fuerzas (por ejemplo ante la situación de violencia frente al Congreso ocurrida recientemente, un sistema de alerta nacional pudo haber subido el nivel y el día de los incidentes pudo haber activado un protocolo de bloqueo de acceso impidiendo la llegada de buses con activistas, o comunicados de prensa pudieron haber sido disparados para prevenir a la población o comerciantes de operar en la zona, etc).
Otro ejemplo de condiciones necesarias es el incentivo privado para la industria y consultoría de defensa y seguridad. La exención o alivio impositivo para quienes emplean ex funcionarios de las fuerzas o participan de programas estatales, los premios a las ideas innovadoras mediante el patentamiento gratis, los premios a la calidad con beneficios o becas para capacitación, la aceptación local de certificaciones internacionales, y principalmente las penalidades a quienes no cumplen con la legislación vigente, o persiguen conductas corruptas etc.
Puestos y funciones a crear
Es probable que, para solucionar los problemas comunicacionales, de coordinación y reporte, la única forma de mantener informado al Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas, o sea el Presidente de la Nación, sea la creación de un puesto que cumpla la función de Asesor de Seguridad Nacional. Una suerte de Ministerio o Secretaría independiente que pueda coordinar y recibir información en tiempo real sobre la situación de defensa y seguridad, que participe y lidere los comités de crisis y que siga de cerca las operaciones y crisis en curso, y que además actúe como órgano de asesoramiento en estas materias. Este puesto permitiría evitar las respuestas automáticas o informes suavizados, y podría ser el organismo que regule un equipo de trabajo para reformas profundas. El perfil del funcionario debería ser el de un buen y eficiente director de proyecto al que el gobierno le tenga plena confianza y que tenga capacidad de generar empatía con actores diversos. Estos puestos existen en otros gobiernos, muchas figuras internacionales como Henry Kissinger, Zbigniew Brzezinski, Colin Powel, Hilary Clinton, Madelaine Albrigth o Condolezza Rice han ocupado los mismos.
Conclusiones
Es común en los diálogos entre militares o miembros de las fuerzas de seguridad y los funcionarios de los respectivos ministerios el solicitar una lista de requerimientos materiales y aumento de haberes como norma si es que tienen oportunidad de manifestar sus preocupaciones. Sin embargo, la mejor respuesta que podría recibir el Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas ante la pregunta de cómo mejorar y solucionar los problemas existentes en el ámbito de la defensa y la seguridad debería ser: “necesito tiempo, un diagnóstico y un equipo para responderle”. La frustración tras muchos años sin resultados y la irresponsabilidad y falta de profesionalismo de muchos funcionarios generó el irónico lema “si quieren que no se solucione un problema formen una comisión”, pero se debe salir del pasado y comenzar de forma inmediata a generar el cambio.
Es probable que cuanto mas se ascienda en la escala de poder político, los funcionarios que lean este artículo prefieran escuchar en vez del mencionado camino metódico, los clásicos “bullets” o diez soluciones mágicas que si se implementan cambiarían la realidad, pero lo cierto es que no se deben confundir tareas con el plan en sí mismo y lo cierto es que no hay diez soluciones mágicas sino un largo camino por recorrer. Creo que definitivamente llegó el momento de buscar soluciones originales como formar un Think Tank de Defensa y Seguridad que pueda colaborar con el desarrollo nacional y con llevar el peso del mencionado camino, o crear un puesto específico de Asesor de Seguridad Nacional que pueda coordinar una reforma fundacional.


Ignacio Perez Rovere
Asesor de defensa y seguridad. Fue oficial del Ejército Argentino y trabajo en con las Fuerzas de Paz de Naciones Unidas en 2002 y 2003 interactuando con miembros de fuerzas de diversos países. Posteriormente se dedicó a la seguridad especial y la gestión de crisis en países remotos, es actualmente asesor de seguridad en entidades privadas y gubernamentales en Latinoamérica.

miércoles, 6 de diciembre de 2017

Las preguntas importantes


La Humanidad vive por estos días los intensos movimientos propios de un cambio de época.
Las innovaciones tecnológicas fueron tan disruptivas que modificaron la cultura misma del hombre.
Las comunicaciones achicaron las distancias y aceleraron vertiginosamente los procesos científicos.
Las concepciones humanas del modernismo, primero, y industrialismo después fueron la piedra angular que le permitió al hombre acceder a la informática y las telecomunicaciones, que multiplicaron sensiblemente los procesos cognitivos.
La consecuente explosión científica produjo innovaciones que hoy presentan interrogantes filosóficos, antropológicos, éticos y hasta teológicos, como los que emergen del campo de la biotecnología y de la medicina, entre tantos otros.
Emergieron nuevas hipótesis que, hasta tanto no se consoliden en conocimiento, constituyen una explicación preliminar, inexacta o, como se dice ahora, un relato.
Los acontecimientos son tan veloces que no se terminan de comprender las nuevas realidades que estas vuelven a cambiar.
Las nuevas tecnologías cambian la forma en que el hombre opera: lo que hace, los motivos por los cuales se moviliza, a dónde, con quiénes se reúne, para qué, etc.
Concretamente, se puede observar el impacto de las innovaciones tecnológicas en el ámbito social; luego, en el económico y, finalmente, cómo se traduce todo eso institucionalmente en el terreno político.
Puntualmente, cabe preguntarse:
¿Cuáles son las tecnologías paradigmáticas de los años venideros? ¿Las telecomunicaciones, la informática, la biotecnología, la nanotecnología?
Suele indicarse que son las de la información y el conocimiento. En tal caso, ¿es la inteligencia artificial el principal desafío del hombre? ¿Puede el hombre perder el control del proceso cognitivo? ¿A dónde conduciría semejante crisis?
¿Cuáles serán los insumos fundamentales para llevar adelante esa empresa: la energía, el conocimiento, la robótica, los minerales, el capital? ¿Y cuáles los críticos: el agua, los alimentos, el espacio físico, el aire, el suelo?
Son cada vez más frecuentes e intensas crisis financieras; los procesos de intercambio de información financiera, los progresivos blanqueos y las investigaciones y filtraciones a la prensa, parecen estar tan orientados a combatir el terrorismo como a encontrar capitales ocultos del sistema internacional, y finalmente, la aceleración del proceso de concentración y mejoras competitivas sectoriales parecen llevar al capitalismo a un estadio de grandes corporaciones públicas (indistintamente, de capital privado o estatal), ¿qué será del mundo privado o particular? ¿Cómo se organizará el sistema económico
¿Cómo será el futuro del trabajo? ¿Qué hábitos alimenticios o habitacionales necesitará? ¿Qué pertrechos utilizará? ¿cómo será su vestimenta o su movilidad? ¿Será completamente urbano, como parecería? ¿Qué pasará con la ruralidad?
¿Cómo se relacionará este hombre con sus semejantes, con la naturaleza y con Dios?
¿Cuáles serán los motivos de su socialización? ¿Con quiénes, de qué forma y para qué se reunirá con otros? ¿Cómo será su familia? Porque aumentan sensiblemente en las grandes urbes las viviendas habitadas por una o dos personas. ¿Cómo incidirá eso en su propagación? ¿Habrá culturas que crecen y otras que decrecen? ¿Cuáles podrían ser y porqué? A los musulmanes se los ve aumentando en volumen y se expanden más allá de sus antiguas fronteras, en desmedro de la llamada civilización occidental y cristiana. ¿Qué pasará en Asia, Oceanía y Africa?
La globalización derivada de la mejora en las comunicaciones prácticamente borró muchas fronteras. Se creó una nueva clase de ciudadanos del mundo, que pueden vivir en cualquier punto del globo como en su casa y que reconocen como Patria al sitio en el que fueron educados. Paralelamente, hay expresiones violentas que intentan frenar o, al menos, desacelerar el proceso (Trump, Brexit, los nacionalismos del siglo XXI, que van en defensa de los sectores primarios y secundarios de la economía y de las antiguas tradiciones). ¿Cómo se organizarán política e institucionalmente los pueblos? Europa es un claro objeto de la fragmentación interna de una nación de dimensiones continentales. ¿Qué pasará en América? ¿Y esos nuevos estados serán más democráticos o más republicanos? Porque la desaparición de las estructuras de intermediación y la acción de los medios masivos sobre los individuos han creado sistemas cuasi plebiscitarios.
Por momentos siento que estos son los únicos interrogantes que vale la pena responder.+