viernes, 25 de septiembre de 2009

Una etapa que concluye; otra, que empieza

Hace ocho años fundábamos Convocación Ciudadana, un partido vecinal que intentaba revertir lo que en octubre de ese año se terminó llamando el "voto bronca" que consagró a Clemente como a una de las figuras ganadoras del comicio de 2001.
Habíamos afiliado a unas 1600 personas en cuatro días, y realizado una austera y maratónica campaña de quince días, que me postulaba como primer candidato a concejal. Dentro del mayoritario ausentismo, fuimos la revelación. Sacamos cerca del cinco por ciento de los votos, que era un monto similar al que sacaron los candidatos del Polo Obrero -que postulaba al padre Farinello- y a los del ARI de Lilita Carrio.
Aquel esfuerzo generó tensiones y nuestro grupo optó por no participar de la interna de diciembre de ese año. No obstante, en 2003 participamos con la que fuera la vicepresidente de Convocación, Silvia Torres Carbonell, Raúl Aguirre Saravia y Juan Loitegui -ambos del flamante Grupo Labrador- en la construcción de Convocación para Recrear San Isidro, que fue el antecedente inmediato de Unión para Recrear Buenos Aires que aunó a las agrupaciones de Ricardo López Murphy y de Patricia Bullrich.
En 2007 fui invitado por Federico Montelatici a volver a la vida partidaria como vicepresidente de la gestión que él encabezó. A mi llegada los pocos dirigentes que permanecían en el partido se debatían entre la participación y la abstención electoral. La titánica campaña de 2005 y los resultados obtenidos habían desalentado a la militancia. Decidimos ir en alianza con Unión PRO, que llevaba a Francisco De Narvaez como candidato a diputado nacional. La falta de un candidato presidencial se hizo sentir. Lilita Carrio ganó como candidata a presidente en San Isidro. Aún así, Unión y PRO hicieron la mejor elección provincial y nacional, respectivamente; obtuvimos 25.000 votos.
Invité a uno de los fiscales más activos, Marcos Hilding Ohlsson a que se sumara a nuestras filas y a que se postulara como candidato a concejal en la elección venidera. En 2009, más allá de las desinteligencias propias y del PRO, logramos colocar a Marcos en el segundo puesto de la única lista reconocida por Unión PRO y conseguimos 50.000 votos, además de hacerlo ingresar en el Concejo Deliberante.
Todos estos años me dieron una serie de lecciones:
+ Que las elecciones, en nuestro país, dependen en gran medida del arrastre mediático de las figuras que se postulan para los más altos cargos nacionales.
+ Que la opción vecinal está jaqueada por el régimen político y electoral que rige para los municipios bonaerenses.
+ Que el período que va del Bicentenario de la Revolución al de la Independencia serán años de renovación dirigencial.
+ Que tenemos la vocación de formar parte de esa generación.
+ Que en la provincia de Buenos Aires esa opción estará identificada con Unión PRO.
+ Que es nuestro deber fortalecerla.
En conclusión, aprovecharé la próxima renovación directiva en Convocación Ciudadana para marchar con nuestra gente hacia Unión PRO, a donde ingresaremos formalmente una vez que tengamos claramente delineadas las reglas de juego.+

Hernán MAURETTE