jueves, 2 de diciembre de 2010

Una visión republicana

El ingeniero Martín Hary es un importante productor agropecuario, particularmente culto. Su enorme capacidad de lectura, buena compañera de la noche pampeana, lo impulsó a escribir en los últimos dos años sendos ensayos: "Las Coordenadas del Aleph" y "La República que perdimos".
El primero, más filosófico, no es objeto de este posteo. El más reciente, en cambio, es un ensayo muy documentado sobre la realidad política argentina. Martín acude a muchísimos autores, desde Emile Durkheim hasta Sergio Bergman, pasando por Alexis de Tocqueville, Mariano Grondona y Santiago Kovadloff, por mencionar los que se me vienen a la memoria, para explicar desde la historia y el pensamiento las raíces de nuestros problemas políticos.
Si bien sus citas son  numerosas y muy plurales, la óptica de "La República que Perdimos" es decididamente liberal y reinvidinca, fundamentalmente, la herencia de Domingo Faustino Sarmiento y Juan Bautista Alberdi.
No podría decir que el libro es voluntarista en sus aspiraciones, pero sí que espera mucho del "espíritu de servicio". Creo mucho en esa vocación, pero me gustaría más que fuera el sistema el que incentivara más este tipo de actitudes. En la actualidad, a mi juicio, aquellos que tienen vocación pública están casi obligados a lanzarse prácticamente a un "heroísmo cívico", a prueba de toda tentación.
Tampoco hay suficiente crítica a la hipocresía. Me animaría a pensar que es ésta una de las principales causas de nuestros males. El honor a la verdad sería el primer paso para resolver todos nuestros problemas.
Como trabajo de diagnóstico, este libro es una maravilla. Aborda temas que se suelen tratar muy ligeramente y les aporta mucho fundamento. De hecho, como enumeración y abordaje de los problemas, es una obra magnífica, de muy fácil lectura.+
("La República que Perdimos", Ediciones B, Martín Hary. Buenos Aires, 2010. 271 pgs).

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