sábado, 22 de diciembre de 2012

Jaime Smart

Carta de lectores de los hijos de JAIME SMART
Papá ha sido condenado, injustamente, a cadena perpetua por un tribunal en La Plata. Sus hijos, su mujer, sus nietos, sus familiares, sus amigos, la gente que lo quiere y respeta convocamos a todos los argentinos a dejar odios y rencores. Mantengamos un espíritu de paz y reconciliación, el mismo que ha tenido y tiene papá en la cárcel de Marcos Paz y con el que nos regaló el día de su alegato en el juicio en La Plata. Poniendo en evidencia las aberraciones jurídicas e históricas del Tribunal, pero con una altura y aceptación dignas de los grandes hombres. Y a los jóvenes que nos agredieron ese día, tildándonos de nazis y asesinos, les decimos: la mayoría de ustedes no vivieron en los 70. Lean, pregunten, investiguen y saquen sus conclusiones. Pero con una mente abierta. Lo mismo les decimos a nuestros hijos, los orgullosos nietos de Jaime Smart.

lunes, 17 de diciembre de 2012

Yo Acuso, por Mariano Castex

Cuando lo que de busca es venganza, podemos estar alimentando el circulo vicioso de que la Nación debe salir por medio de la Justicia y del ejercicio virtuoso del dialogo y del perdón.
Vulnerar una política de Estado tan importante como la de los Derechos Humanos es un grave retroceso.
Partidizar a la Justicia es una herida de muerte a la República.


YO ACUSO


YO ACUSO: ASESINATO EN NOMBRE DE LOS DERECHOS HUMANOS- OTRA VÍCTIMA- GRAL IBERICO SAINT JEAN

Por Dr. Mariano N. Castex (*)

Porque creo en los derechos humanos para todos, es que escribo estas líneas. De documentación oficial que puede solicitarse en El Cronista y que no se ha podido incluir por razones de espacio, surge la prueba indiscutible de que en mi patria, en nombre de tales principios, prostituyéndolos, un grupúsculo que ha tomado posesión de algunos tribunales “especiales” administra venganza y no justicia.
Todos aquellos que creemos en las libertades individuales y que fuimos víctimas del gobierno de 1976 no estamos con lo primero, si no con lo segundo.
Queremos que se condene a los violentos, sin discriminación alguna. Queremos que actúe una justicia que no discrimine porque si esto acaece como en efecto ocurre, es el fin de una Justicia con letra grande y el óbito de una real democracia. Argentina hoy más que nunca clama por paz, concordia y diálogo. Hace escasas semanas un ex gobernador del gobierno militar, nonagenario, vio revocada su prisión domiciliar y trasladado a una cárcel común, luego de una farsa vergonzosa. Hasta se le tomó indagatoria estando en unidad de atención intensiva. La consecuencia fue su óbito. Una muerte anunciada por los forenses independientes, un homicidio silenciado por quienes manipulan sin pudor alguno la tragedia argentina de la década del setenta. Ibérico Sain Jean fue asesinado in obliquo por el Tribunal Oral Federal de La Plata.
El informe anexo que está en la redacción de este diario, fue presentado en 2011 y además de coincidir con todos los forenses que participaron de la Junta, reiteró otros dictámenes previos por otros profesionales de igual categoría, juntas todas de las que se participó quien estas líneas firma. Quien esto escribe, preso en los finales de la década del proceso militar, a lo largo de casi dos años, experiencia claramente referida en las páginas del ensayo El País del Minotauro, no es posible silenciar esta reciente aberración acaecida en nuestra “democracia” ante la “Historia”, ya que esta va a reclamar algún día la verdad de cómo se manipulan los derechos humanos en nombre de la Venganza, pisoteando así a la Justicia. El Tribunal hizo caso omiso de la prevención, designó a dedo a “especialistas” que “convenían” basureó a los forenses oficiales –hasta los denunció ante la Corte Suprema de la Nación, y dió la razón a una especialista en epilepsia (una suerte de Madame Kollontai contemporánea), maltrató a un anciano indefenso, revocó la prisión domiciliaria y lo sepultó en la cárcel de Marcos Paz. En pocas palabras lo llevó, “carente de la capacidad para estar en juicio” a un cadalso, sabiendo cual era la situación del geronte. Se justifica esta nota porque testigos que hablen quedan muy pocos, ya que reina el miedo y en el futuro los archivos y la escasa prensa independiente que queda deberá hablar. Aún cuando no estemos de acuerdo en muchas cosas, respeto las ideas y me dejaría matar por los derechos humanos, ya que fuí víctima de su violación en tiempos del proceso militar. Pero los derechos son para todos sin distinción y por ellos desde uno y otro bando pelearon no pocos en la década aquella. Ibérico S. Jean era un caballero, un soldado en una guerra que él no declaró y un pensador que no vaciló en enfrentar al presidente Lanusse, yendo al retiro, por defender la ley. Endosarle gratuitamente crímenes aberrantes que acaecieron en esa época en jurisdicciones en las que no tenía responsabilidad alguna, mientras se mira para otro lado ante otros asesinatos causados por la guerrilla, no deja de ser fruto de la ignorancia y de una perversa arbitrariedad, ya que era archisabido que el ejecutivo provincial no tenía jurisdicción alguna sobre la lucha contra la insurgencia –potestad reservada en forma exclusiva al Ejecutivo Nacional-.
Que su muerte y otras muchas de las que no se habla por temor, sea un llamado de atención para que de una vez por todas cese el carnaval instaurado por la venganza y que la Justicia vuelva a brillar en el suelo argentino que clama por PAZ, así, en letras grandes. Pienso que algún día lograremos esa paz y entonces exista un único monumento que conmemore a todos aquellos que desde los más diversos ángulos lucharon y murieron por sus ideas en pro de una Argentina mejor y más justa.

(*) Perito médico y psiquiatra en Causa 2955/09 NUEVA EVALUACION PSICOFISICA Ciudadano Ibérico Manuel SAINT JEAN. 

Artículo publicado en EL CRONISTA de la ciudad de Chascomús.

martes, 20 de noviembre de 2012

Crisis y proyecto nacional

Ayer el suplemento del Financial Times que publica El Cronista mencionaba a Cataluña, Escocia, Flandes y Tirol del Sur como "los movimientos secesionistas que agitan la crisis europea".
Vale decir que esta clase de sucesos son normales en los tiempos difíciles para una nación. Cuando, parafaseando a Ortega y Gasset, se rompe el "proyecto sugestivo de vida en común", o cuando una región siente que la manutención de otra le pesa excesivamente.
En la Argentina sucedió en la crisis de 2001 que los gobernadores de San Luis y provincia de Buenos Aires, Adolfo Rodríguez Saa y Carlos Ruckauf, respectivamente, amenazaron con denunciar el Pacto de San Nicolás de los Arroyos y el de San José de Flores.+

martes, 6 de noviembre de 2012

Una nueva vía marítima


Open Seas (Foreign Policy)

The Arctic is the Mediterranean of the 21st century.

BY JAMES HOLMES | OCTOBER 29, 2012

If climate scientists' prophesies of an ice-free Arctic Ocean pan out, the world will witness the most sweeping transformation of geopolitics since the Panama Canal opened. Seafaring nations and industries will react assertively -- as they did when merchantmen and ships of war sailing from Atlantic seaports no longer had to circumnavigate South America to reach the Pacific Ocean. There are commercial, constabulary, and military components to this enterprise. The United States must position itself at the forefront of polar sea power along all three axes.
Understandably enough, most commentary on a navigable Arctic accentuates economic opportunities, such as extracting natural resources and shortening sea voyages. Countries fronting on polar waters -- the United States, Canada, Denmark, Finland, Iceland, Norway, Russia, and Sweden comprise the intergovernmental Arctic Council -- will enjoy exclusive rights to fish and tap undersea resources in hundreds of thousands of square miles of water off their shores. Nations holding waterfront property in the Arctic will bolster their coast guards to police their territorial seas and exclusive economic zones during ice-free intervals.
But they will not be the only beneficiaries. Former U.S. Navy chief oceanographer David Titleyestimates that "sometime between 2035 and 2040 there is a pretty good chance that the Arctic Ocean will be essentially ice-free for about a month" each year. If so, polar shipping lanes will cut transit distances by up to 40 percent, saving ship owners big bucks on fuel and maintenance. They could pass those savings on to producers and consumers of the cargo their vessels carry. Global warming, it appears, could bestow significant advantages on mariners, fostering economic growth in the bargain. New sources of wealth concentrate minds.
But the geopolitics of climate change is just as consequential as the economics, and more intriguing. A strategic realignment could take place as the geographic setting -- the arena where great powers grapple for advantage -- widens to enfold a new inland sea. Navies will dispatch squadrons to the Arctic Ocean lest it become a theater for naval rivalry.
There's precedent for this. This is not the first time new portals to inland seas have opened -- or navies have scrambled to control access to new nautical highways. Until 1869, for example, shipping could enter the Mediterranean Sea only though the Strait of Gibraltar. Geography compelled European ships to round Africa or South America to reach Asia. Passage from the British Isles to India consumed up to six months.
Human enterprise changed all that. Opening the Suez Canal wrought a revolution in maritime affairs,shaving nearly 3,900 miles off the journey to Asia while converting the Mediterranean from a true inland sea into a thoroughfare for commerce and military endeavors. The Mediterranean and Red seas were now a conduit to the Indian Ocean. Europeans, and in particular Britons, swiveled their strategic gaze -- and their naval power -- southeastward. The canal tightened Europe's commercial and military grip on Asia.
Or there's the Caribbean and Gulf. Before 1914, when the Panama Canal opened its locks, America looked eastward to Europe. After 1914, transoceanic passage abridged steaming distancesbetween the U.S. Atlantic and Pacific coasts by 5,000 miles or more. And, in effect, the waterway teleported Atlantic seaports closer to Asia. Writing in 1944, Yale University scholar Nicholas Spykman observed that New York suddenly found itself closer to Shanghai than the British seaport of Liverpool was.
Less circuitous, less time-consuming voyages to the Far East bestowed commercial and military advantages on the United States vis-à-vis its European competitors -- allowing the United States to reinforce its standing as a Pacific power. Constructing a transoceanic canal, wrote Spykman, "had the effect of turning the whole of the United States around on its axis." The republic now faced south toward the Caribbean and west toward Pacific waters -- dividing its gaze between Europe and the Far East. Talk about a pivot to Asia!
U.S. leaders who felt the tug of the sea -- notably Theodore RooseveltHenry Cabot Lodge, and Alfred Thayer Mahan -- glimpsed this strategic revolution before it took place. Before the Spanish-American War, for instance, Mahan was already warning that European imperial powers would seek naval bases in the Caribbean Sea -- bases from which they could control the sea lanes leading to the Isthmus. Official Washington should undertake that kind of strategic forethought today -- lest the United States find itself playing material, intellectual, and doctrinal catch-up when Arctic sea routes open.
Admittedly, an accessible Arctic Ocean probably won't rearrange the physical and mental map of the world to the same degree as the Suez or Panama canals. Even Admiral Titley's forecast indicates that northern waters will remain off-limits to shipping around eleven months of the year, as the icecap expands and contracts. Consequently, there will be a rhythm to polar seafaring not found in temperate seas. And that seasonal rhythm could be erratic. The icepack's advance and retreat will presumably vary from year to year with temperature fluctuations. Navigable routes will prove unpredictable -- limiting the scope of commercial and military endeavors.
But even partial and episodic access to Arctic sea lanes will add a northern vector to seagoing nations' strategic calculus. Not just Arctic countries but countries like China, Japan, and South Korea -- countries that look eastward across the Pacific or southward toward the Indian Ocean when thinking about maritime security -- will cast their gaze toward such polar entryways as the Bering Strait, Baffin Bay, and the Greenland-Iceland-U.K. gap.
What will they see? The intermittent appearance and disappearance of a mediterranean sea -- a body of water nearly or wholly enclosed by land -- atop the world could renew interest in geopolitical theories that have lain dormant for decades. Starting in 1904, for instance, Sir Halford Mackinder published influential works exploring the relationship between land and sea power. Great Britain's Royal Navy had ruled the waves since the eighteenth century. Mackinder wrote with an eye toward preserving British geopolitical ascendancy, which was premised on mastery of what Spykman termed the "surrounding string of marginal and mediterranean seas which separates the continent from the oceans" and "constitutes a circumferential maritime highway which links the whole area together in terms of sea power."
Sea power is about strategic mobility. A maritime nation with unfettered access to littoral waters enjoys the liberty to maneuver around the periphery -- radiating power into Eurasia without heavy ground forces. Yet Mackinder fretted that land power would win out over British sea power, tapping the strategic mobility offered by railways and steam propulsion. He famously designated the Eurasian "Heartland" -- a vast central plain ringed by mountains, and bounded by the Arctic to the north -- the key to world dominance. Indeed, his main analytical tool was a map centered on the "pivot area" encompassing and adjoining Siberia.
Mackinder postulated that whoever controlled the Heartland occupied the "interior lines" vis-à-vis a global sea power like Great Britain whose forces had to maneuver along "exterior lines" in the marginal and inland seas. Operating along interior lines is like operating along the radii within a circle; operating along exterior lines is like operating around the circle's circumference. Shorter distances mean swifter response times when trouble looms. Advantage: land power.
A continental power based in the Heartland lay closer than any seaborne competitor to likely scenes of action around the Eurasian periphery. It could shift armies nimbly from side to side by rail, outpacing navies forced to lumber from place to place across great distances. In short, a land power blessed with this central position could shape events in what Spykman termed the "rimlands," or outlying regions forming the interface between the Heartland and the sea. Western Europe and the "monsoon lands" of East and South Asia fell under the Heartland's shadow.
Here's the punch line. Spykman declared that British imperial power "rested on a maritime encirclement of the European land mass." British fleets dominated the circumferential maritime highway, ranging back and forth at the crown's behest. From there they could radiate power into the Heartland via the rimlands. But a "competing sea power on the littoral of the continent" could threaten British mastery of marginal waters, as could "the penetration of Russian land power to the coast." Such developments could impede British strategic mobility, and thus London's capacity to project power shoreward through the rimlands. A continental power, then, could prevail over the world's preeminent sea power by mastering the rimlands.
The United States is heir to British naval supremacy and thus, to borrow Spykman's terminology, depends on maritime encirclement of Eurasia to sustain its own strategic position. But like fin de siècle Britain's, America's naval mastery is under stress, with worldwide commitments and stagnant or dwindling assets to meet those commitments. And climate change promises to increase the burden. Receding Arctic ice promises to complete the watery belt enclosing Eurasia -- bringing Russian power to the northern frontier of the Heartland at least intermittently. Indeed, the Northern Sea Route passing along Russia's northern coast was ice-free in 2008 for the first time in recorded history (as was the Northwest Passage, to Canada's north).
Further warming would liberate Russia from its perennial quest for year-round access to the sea while granting the Russian military full use of Eurasia's interior lines. Mackinder's geospatial analysis would be complete. But at the same time, climate change would transform the northern tier of the Heartland into an arctic rimland -- letting a dominant sea power project influence directly into the Heartland for the first time. Moscow could radiate power outward -- but it would have to defend against sea powers arrayed along its Arctic flank. The argument between Spykman and Mackinder would resume. Spykman believed the rimlands offered the key to the Heartland, whereas Mackinder insisted on the primacy of land power in Eurasia. Would land or sea power triumph once rimlands came to enclose all of the Heartland?
This question could well be put to the test. The logic that drove great-power competition in the Mediterranean Sea for many centuries could well take hold in the polar Mediterranean. Like the Mediterranean, the Arctic Ocean is ringed by strong seafaring nations, including Russia and five NATO allies. This stands in stark contrast to the Caribbean Sea, and to that other inland sea that has dominated headlines of late, the South China Sea. Each expanse is home to a single strong power that overshadows many lesser ones.
Depending on how relations between Moscow and the West unfold, furthermore, the future could see a resurgence of Cold War-style naval competition. Think back. The U.S. Maritime Strategy of the 1980s called on aircraft-carrier task forces to steam into Soviet waters to assault the Soviet Navy in its "bastions," or defended home waters. Horizontal escalation, believed the strategy's framers, would relieve NATO ground forces fighting in Central Europe. Climate change would expand the scope for similar horizontal escalation along the rimlands -- a strategy that might gladden Spykman's heart. At the same time, relatively free mobility along the northern tier would allow the Russian Navy to combine fleets more readily -- curtailing the isolation of its Pacific Fleet at a time when Moscow again covets influence in the Far East.
How the ensuing struggle for maritime influence would unfold is anyone's guess. Spykman concluded his survey of Eurasian geography with a play on Mackinder's dictum that whoever controlled the Heartland controlled Eurasia, and thence the world. Spykman's rejoinder: "Whoever controls the rimland rules Eurasia; who rules Eurasia controls the destinies of the world." Climate change could vindicate his proverb. Seagoing states should plan ahead to exploit the economic benefits of an ice-free Arctic. Coast guards should ready themselves for police duty in northern waters. But it also befits navies to ponder strategy for this brave new world in the making.

domingo, 4 de noviembre de 2012

Sobre la formación del estratégico precio del petróleo


Una nueva nota sobre energía del ingeniero Guillermo Martínez Funes publicada en la edición del Buenos Aires Herald de hoy.

Giant oilfields and supertankers

*Guillermo Martínez Funes is an engineer and director of www.energyworld.org. He also directs a graduate course on energy geopolitics at EST/IESE, and Belgrano University.

sábado, 3 de noviembre de 2012

La Sociedad y la Política

Muy linda nota de Enrique Valiente Noailles en el suplemento Comunidad del diario La Nación y que se pega a continuación. Linda, si, pero poco constructiva.
Por lo pronto, estos suplementos generan una visión de gueto, de facción. Este podría llamarse "Comunidad, la sociedad fragmentada", porque se enfoca en encomiables iniciativas sociales pero excluyentemente; si hubiera una iniciativa de un gobierno provincial, municipal o del nacional por ser contada, no aparecería aquí porque teóricamente debería ser cubierto por otra sección del diario que nunca reflejaría las cosas de la manera que lo hace Comunidad sino que concentrándose en la presunta avidez o rapacidad de quien acá aparece como un beatífico líder social.
¿Cómo puede dudar de que un líder social hace política? Un líder social hace política, por definición. Si la democracia es construcción de consensos mayoritarios, los esfuerzos concretos que realiza un dirigente por el bienestar de sus vecinos es política por donde se lo mire.
Ciertamente, uno puede establecer una sinonimia entre política y poder, que es objeto de la ciencia política. Pero el poder no es un exclusivo de la política tal como la define Valiente Noailles; es decir, partidaria. Todos los que constituyen las capacidades sociales tienen una porción de poder, a secas: los hombres de armas, los financistas, los ideólogos, los trabajadores, los empresarios, los políticos.
Esta visión posmoderna de ídolos en primer plano, derivada de la mediatización, desnaturaliza la relación entre las personas.
Confundir mafias con política es gravísimo. Decir que "la política" impidió tal o cual iniciativa es confuso y equívoco. Tal vez lo hayan impedido los negocios particulares -legales o de los otros-, las patotas -que desafían al monopolio estatal de la fuerza desde la sociedad; es decir, dirigentes sociales facciosos-, los abogados, los vivos... los que sean. Un político es un constructor de la sociedad. No pudo haber sido nunca un pillo. Si lo es, deja de ser un político y se convierte en otra cosa: un ladrón, un empresario, un degenerado, un asesino.
Es bueno pensar en que estos dirigentes que no tienen otras aspiraciones que hacer el bien a sus hermanos puedan y quieran hacer política partidaria. Porque un día se lamentará la forma en que se ha vaciado a la democracia de contenido.
No hay que buscar culpables.
Hay que buscar gente dispuesta a darle a la gente el poder político, de la transformación social, y ayudarla a que eso sea posible.
Gracias, Valiente Noailles por abordar el tema. Esto que decimos aquí son sólo precisiones para ir mejorando la puntería. No procuran polemizar. Al contrario, sumar.+


Opinión
¿Pueden los líderes sociales hacer política?
Por Enrique Valiente Noailles | LA NACION
Twitter: @evnoailles | Ver perfil


Uno de los riesgos que corren los líderes de la sociedad civil que desembarcan en la política es el de quedar fagocitados y neutralizados por un poder que los supera largamente. Las redes de corrupción institucional y para-institucional a las que se enfrentan las personas de buena voluntad que se dedican a la política están bien organizadas y naturalmente preparadas para expulsar a los cuerpos extraños.
Esta amarga comprobación fue sufrida recientemente por la diputada provincial jujeña Isolda Calsina, del partido Lyder, quien se vio sancionada con una reducción salarial por sus pares del bloque del Frente para la Victoria al promover un repudio general de la Legislatura por el asesinato de Luis Darío Condorí, que murió en Humahuaca durante una toma de tierras. Calsina planteó en el recinto la condena por el violento episodio. Pero en esa misma sesión, por consideración de un diputado oficialista y decisión del presidente del bloque kirchnerista, la Legislatura aprobó una moción de sanción contra Calsina.
Si la complacencia de la política con el delito se muestra tan obscenamente como en este caso, imaginemos las cosas que ocurren fuera de la vista. Como corolario de esta situación, dijo Isolda: "Hay una voluntad autoritaria, hay una actitud de pensamiento único. Hay un contagio respecto de la Nación, donde si uno no dice lo que quieren escuchar desde el oficialismo, parece que es un agravio. El que calla otorga". Y ella no calló.
Isolda es una líder social serena, pero de muchas convicciones y agallas, que decidió ingresar en la política, como muchos otros dirigentes que provienen de la sociedad civil, para intentar transformar el país desde adentro del Estado. Pero estos dos mundos, el de las organizaciones sociales y el de la política, que parecerían perseguir el mismo fin, que es el bien común, por alguna razón se comportan como el agua y el aceite.
Tal vez no debería extrañarnos demasiado. La realidad es que, aun con excepciones, la tendencia predominante en el ejercicio de la política en la Argentina es acumular dinero y poder, y el bien público es sólo una excusa para obtenerlos. Esta situación es tanto o más patente todavía en las provincias, que siguen siendo territorios feudales y autoritarios, que mantienen a su población en la pobreza y la ignorancia.
El salto de los líderes sociales hacia la política tiene la motivación de encontrar herramientas que transformen la calidad de vida de las personas en una escala mayor. En efecto, la escala a la que puede aspirarse desde una organización social es pequeña, aun cuando se puedan tener efectos inspiradores y se resuelvan los problemas concretos de mucha gente. De este salto hay muchos ejemplos, como el caso de Héctor Toty Flores, un liderazgo social, surgido por necesidad, que fue transformándose hasta convertirse en una diputación. O el caso de Fabián Ferraro, quien también debió vivir situaciones duras a partir de las amenazas que recibió de las mafias políticas que quieren preservar sus cotos de caza.

LOS QUE NO QUIEREN DAR EL SALTO

Existen también los líderes que no quieren dar ese salto. Podría ser el caso de Juan Carr o Rosario Quispe, a quienes más de una vez se les han ofrecido cargos. Dice Quispe: "No me interesa. Vi a tantos compañeros perderse ahí... Donde estoy le sirvo a mucha gente. No tengo que fijarme si son radicales o peronistas, los veo a todos por igual". Interesante declaración, que deja entrever que el ingreso a la política puede estar signado por la fractura de la visión unificada sobre el bien común que se tiene desde el sector social.
El año 2001 fue un antes y un después en la necesidad de que quienes tienen una vocación pública la orienten a la política. Sin embargo es tan legítimo el líder social que da ese paso como el que decide permanecer en su tarea. La clave está en comprender en qué sitio uno puede dar lo mejor de sí. Y es también un problema de vocación, de cuándo siente el líder social que ya no le alcanza con intentar transformar la realidad de su país desde los márgenes.
En cualquier caso, lo importante para el líder social que se anima a entrar en la política es contar con un soporte articulado y una red colectiva en la cual puedan apoyarse. Acompañarlos es un deber de la sociedad civil. De otro modo la lucha por reinstitucionalizar y transparentar las prácticas del Estado se libra de una manera desigual y cruenta, del mismo modo que si se enviaran uno a uno los soldados a la guerra..

domingo, 28 de octubre de 2012

Muda el Folclore

El 2 de abril de 2008 en GlorificaATuHijo.blogspot.com se publicó una entrada que se preguntaba si ¿Se Secó el Folklore? en la que procuraba profundizar en los cambios producidos en ese "Conjunto de creencias, costumbres, artesanías, etc., tradicionales de un pueblo" (definición del Diccionario de la Real Academia Española), pero enfocado en la música propia del campo argentino.
La entrevista publicada hoy en Clarín al historiador Oscar Chamosa ayuda mucho a comprender este extraño fenómeno que afecta a nuestra sociedad, y que tiene mucho que ver con el Exodo del Campo a la Ciudad.




“Tanto la derecha como la izquierda forjaron un folclore a su medida”

POR CLAUDIO MARTYNIUK

El nacionalismo cultural dio identidad a un género musical que creció al ritmo de la expansión mediática y fue portavoz de distintas ideologías, dice el investigador.
Opticas. “Unos veían al folclore como el espíritu profundo de la nacionalidad; otros, como expresión del proletariado rural”, dice Chamosa. / DIEGO WALDMANN
28/10/12
El nacionalismo cultural forjó en las primeras décadas del siglo pasado una atmósfera que condensó buena parte del malestar por la marcha de la modernidad y las implicancias del progreso. El historiador Oscar Chamosa advierte que las intervenciones militares norteamericanas en el Caribe y América Central, que se suceden a partir de 1898, alentaron una sensación generalizada de descontento en América latina. Sin el acento antiimperialista de José Martí, Ricardo Rojas, Leopoldo Lugones y otros intelectuales y artistas bosquejaron una visión del país y de Latinoamérica basada en la cultura tradicional de la población rural. En esa búsqueda, cargada de nostalgia, se despliegan formas musicales que alcanzaron su apogeo en la década de 1960 y que, con altibajos, siguen dictando los ritmos que se asocian a nuestra tierra.
¿Qué ideologías cruzan la modelación del folclore argentino? 
Tanto la derecha como la izquierda forjaron un folclore a su medida. Inicialmente, el movimiento folclórico tuvo una clara influencia de la derecha conservadora tradicionalista. En este grupo podemos ubicar a los azucareros tucumanos, a las elites provinciales y a los intelectuales asociados a ellas. La izquierda en Argentina tardó en desprenderse de su prurito universalista, dejando el campo del folclore abierto a los conservadores tradicionalistas y al nacionalismo católico. Pero a partir de los trabajos del grupo de Boedo, las tradiciones populares, rurales y urbanas, comienzan a formar parte del lenguaje del realismo social. En la posguerra, este viraje hacia el folclore se potenció con el impulso que los partidos comunistas europeos le dan al arte tradicional de los países del área colonial y esto tuvo eco en el movimiento folclórico argentino. Mientras que la derecha veía en el folclore la expresión del espíritu profundo de la nacionalidad, la izquierda lo veía como la forma de expresión del proletariado rural. En la práctica, esas distinciones se desdibujaban.
¿Cómo ayudaron los dispositivos técnicos de reproducción?
Los medios de reproducción mecánica y electrónica hicieron posible la difusión de la música tradicional criolla fuera de su área de origen, pero también introdujeron cambios en las prácticas locales. Gracias al disco y la radio, la zamba se convirtió en un ritmo nacional. Pero estos medios, mientras traían la zamba, la chacarera y la tonada a Buenos Aires, también llevaban el tango hasta el rincón más apartado del país. Para fines de los años treinta, cuando Radio Belgrano, Splendid y El Mundo habían afianzado el monopolio de las transmisiones en cadena desde Buenos Aires, la cultura popular argentina había comenzado el camino hacia la homogeneización.
¿Por qué el norte del país se convirtió en sede de la tradición?
Los folcloristas encontraron en el norte un conjunto de comunidades rurales que en número y diversidad superaban a las otras regiones argentinas. Era la única región donde la inmigración europea jugó un papel menor, casi nulo si uno considera las áreas rurales. En cuanto a la música, las subregiones del noroeste cobijaban una variedad de ritmos que podían identificarse claramente: la chacarera santiagueña, la zamba de Tucumán y Salta, la chaya riojana, la copla vallista, el bailecito de la Quebrada y el yaraví de la Puna, entre otros. Los músicos folclóricos del norte podían ofrecer un repertorio más variado que sus colegas del litoral o Cuyo. Si se le suma que las elites norteñas buscaban promover la cultura tradicional de su región, se da una combinación perfecta para que el norte aparezca como cuna de las tradiciones nacionales.
¿Qué formas tomó, en el siglo XX, la polaridad Buenos Aires europeo e interior nacionalista? 
Para el nacionalismo cultural de la primera mitad del siglo XX, Buenos Aires y los porteños eran causa y ejemplo de la corrupción cultural y moral que afectaba al país. Los provincianos, especialmente los criollos rurales, eran los únicos que todavía exhibían lealtad, honradez y valentía, virtudes que la influencia porteña había puesto en peligro de extinción. En su versión católica-nacionalista esta narrativa tenía un sesgo antisemita y reaccionario.
¿Qué papel tuvieron los intereses de las oligarquías en el encumbramiento del folclore?
Los sectores sociales que alentaban el desarrollo de un mercado interno para la producción nacional adoptaron el nacionalismo cultural como bandera. En un contexto de creciente competencia internacional, las elites regionales esperaban convencer a los consumidores del valor de sus productos y de que ellas defendían los intereses nacionales. A lo largo de las décadas del 20 y 30, las familias tradicionales del interior comenzaron una revaloración simbólica de los campesinos criollos que trabajaban en sus propiedades. En la promoción de las tradiciones rurales, los azucareros tucumanos tomaron el liderazgo, impulsando la investigación folclórica en el noroeste y la difusión del folclore en la enseñanza pública en todo el país. Gracias a la ayuda política y financiera de los azucareros, fue posible que el folclorista José Alfonso Carrizo y la musicóloga Isabel Aretz hicieran una monumental obra de recopilación, publicada entre 1928 y 1943.
¿El nacionalismo cultural fue una moda internacional antiliberal? 
Sin duda. Los presupuestos ideológicos del nacionalismo cultural provenían del romanticismo alemán, un proyecto que denunciaba la universalidad de los derechos del hombre. La intensidad con que nacionalistas culturales rechazaban los valores liberales cívicos varía mucho de un país a otro. Sería un error reducir el amplio abanico del nacionalismo cultural a un aspecto del fascismo. Pero aun aquellos que adherían a las formas de la democracia constitucional creían que la cultura nacional debía ser protegida a toda costa, y que el Estado tenía derecho a imponer el tipo de bienes simbólicos que sus ciudadanos debían apreciar.
¿El romanticismo de la tierra capturó el interés de intelectuales e investigadores?
Las pequeñas comunidades rurales siempre han interesado a artistas e intelectuales. Su idealización creció a medida que la modernización extendía la distancia entre campo y ciudad.
¿Qué cambiaba en la vida de los criollos que cantaban y bailaban?
La industria del espectáculo incorporó el folclore como uno de sus géneros, impulsando la profesionalización de los artistas y la estilización de su arte. El folclore musical fue entonces distanciándose cada vez más de la producción local espontánea. Los músicos locales que Isabel Aretz o Carlos Vega grabaron en sus trabajos de campo no tenían la menor chance de presentarse ante un micrófono de radio o una compañía grabadora, al menos sin que mediara una fuerte transformación personal. Pero para los músicos recopiladores y los investigadores, los músicos locales continuaban siendo un paradigma de pureza folclórica. Pocos de esos músicos vocacionales incursionaron en el campo profesional; uno de ellos fue el quechuista Sixto Palavecino, quien no perdió la condición de artista local.
¿En qué contexto ideológico se despliega el culto al gaucho?
El culto del gaucho tuvo al menos dos ciclos diferentes. El primero comenzó con la publicación del Martín Fierro, continuando con el apogeo del circo criollo en la década de 1890 y los centros gauchescos en la década de 1900. Este ciclo fue popular y aunaba el culto al gaucho como héroe trágico con cierto tono picaresco que se percibía en las comparsas de gauchos de carnaval y en personajes del circo criollo como “el cocoliche”, el colono italiano “acriollado”. En el segundo ciclo, el culto al gaucho tomó un tinte más solemne y conservador, y fue adoptado por escritores como Leopoldo Lugones como el arquetipo de la argentinidad. El gaucho pasa del modelo de bandido sin fortuna deJuan Moreira al peón sabio y estoico de Don Segundo Sombra . Fuera de la literatura, las comparsas de gauchos falsos fueron desapareciendo mientras que en los nuevos centros tradicionalistas los peones y terratenientes organizaban jineteadas y desfiles, junto al ejército y las “fuerzas vivas” para las fechas patrias.
¿Cuándo el folclore se convierte en espectáculo?
Puede decirse que el folclore como género de espectáculo fue creado por Andrés Chazarreta. En marzo de 1921, Chazarreta trajo a Buenos Aires su espectáculo de folclore santiagueño con el que demostró al público porteño que el arte criollo era mucho más que el pericón, las payadas y las pantomimas de los hermanos Podestá. Es interesante que este espectáculo no era sólo música y danza sino también representación escénica de leyendas y prácticas folclóricas como las telesiadas o los velorios de angelitos. Claro que la profesionalización de la música folclórica no llegará hasta los años treinta, con la difusión de la radio a nivel nacional.
¿Qué connotaciones ha tenido la figura de Atahualpa Yupanqui?
Desde sus primeras apariciones en radio alrededor de 1928, Yupanqui fue recibido por la crítica como el más auténtico músico folclórico en el medio comercial. Lo interesante es que el arte de Atahualpa Yupanqui no intentaba imitar mecánicamente el de los músicos criollos locales, sino que intentaba recrear el arte popular pero adhiriéndole la poesía propia de Yupanqui. Su autenticidad estaba basada en la historia particular de Yupanqui, de músico que buscó la inspiración a través de una experiencia vivencial recorriendo y viviendo en comunidades criollas de todo el país, especialmente del norte. Yupanqui se encargaba de capitalizar esa experiencia traduciéndola en la autobiografía que iba construyendo en sus shows y entrevistas. El sello discográfico Chants du Mond, ligado al Partido Comunista Francés, le ayudó a afianzar su prestigio internacional.
¿Qué hizo el peronismo con el folclore?
Principalmente le dio una gran difusión, aunque no influyó mucho en el contenido y la forma del género. El folclore, junto con el tango, aparecían en pie de igualdad en los festivales organizados por el partido peronista o en las innumerables fiestas regionales patrocinadas por el Gobierno. Esto no significó que se formara un folclore criollo propiamente peronista, como más adelante va a haber un folclore claramente de izquierda.

La fama y el éxito, y también el compromiso revolucionario

Recuerda Chamosa que “a comienzos de los años sesenta el folclore se convirtió en uno de los géneros de espectáculo más redituables en términos de ventas de discos y ratings de audiencias. Otros indicadores como la creación de peñas, la proliferación de academias de música y de danzas folclóricas e incluso de ventas de guitarras demuestran un grado de interés, especialmente entre los jóvenes, incluyendo a los de clase media, que el género no había conocido ni volverá a conocer. Muchos músicos jóvenes conformaron una renovación del género que los músicos más veteranos no veían con buenos ojos.” “Algunos miembros del movimiento Nuevo Cancionero eran militantes del Partido Comunista y otras agrupaciones de izquierda, y apoyaban el momento revolucionario latinoamericano iniciado por la revolución cubana. El Nuevo Cancionero se originó en Mendoza, en 1963, con la participación del poeta Armando Tejada Gómez, los músicos Tito Francia y Oscar Matus y la joven cantante Mercedes Sosa. El manifiesto del grupo se pronunciaba por una renovación estética, intelectual e ideológica del folclore, alertaba sobre la invasión del pop y desaprobaba el giro comercial del movimiento y el tradicionalismo de los músicos más veteranos. Para ellos, el arte popular debía reflejar los problemas sociales y ‘el ser y sentir del pueblo argentino’“.


Copyright Clarín, 2012.

La Importancia Estratégica de Metales y Minerales

High technology’s building blocks
by Guillermo Martínez Funes*
For the Herald
Modern industry demands the use of certain metals and minerals for the development and production of high technology systems. They are generically called strategic minerals and their availability is vital in strategic fields such as aerospace, nuclear, electronic, communications, and oil and gas industries. Without them it would be impossible to built spacecrafts, modern jet engines and structures, rockets and missiles, electronic components, nuclear reactors, high resistance steels and alloys, and special tools and machinery.
The world’s reserves of some of these vital compounds are concentrated in a few countries that can control of their supply.
The number of these minerals may be as high as 90, but explaining the uses of a dozen of them is enough to understand their importance.
1. Chromium
2. Cobalt
3. Nickel
4.Titanium
5. Manganese
6. Cadmium
7. Platinum group
8. Rare earths
9. Zirconium and Hafnium
10. Lithium
Chromium is found as chromite, an iron-chromium oxide, and is an essential component of stainless steel. It forms alloys (with nickel, titanium, aluminum and cobalt), resistant to high temperature, oxidation and corrosion that are used in jet engine casings, turbine blades, high-speed drills, refractory parts, and ball bearings. Four countries produce 85 percent of the world total chromite (23.7 million metric tons): South Africa (46 percent), Kazakhstan (16 percent), India (16 percent) and Turkey (7 percent).
Cobalt is a metal that forms alloys resistant to wear and corrosion that are used in jet engines, high speed tools, magnets, rechargeable battery electrodes, and nuclear control rods. It is also used as catalyst in the chemical and petroleum industries.
The 2010 world’s total cobalt mine production was 89.5,000 metric tons of cobalt content, 53 percent of which was produced by Congo (Kinshasa). Other producers were China (7.3 percent), Russia (6.9 percent) and Zambia (6.4 percent).
Manganese is an important component of special steels, used in machine tools, railroad equipment, and power shovels. It is also used, as manganese dioxide, for dry cell batteries.
In 2010, the world’s production of manganese was 14.2 thousand metric tons, main producers being Australia (21.9 percent South Africa (20.5 percent), China (28.3 percent), Gabon (10 percent) and India (7 percent).
The Platinum group comprises Platinum, Iridium, Osmium, Palladium, Rhodium and Ruthenium. They are byproducts of nickel mining and very expensive elements used only when there are no substitutes. They are used as catalysts in the petroleum and chemical industries.
In 2011, the world platinum production was 195 metric tons. Three countries, South Africa (74.2 percent), Russia (12.8 percent) and Zimbabwe (5.4 percent), accounted for more than 90 percent of the world total production.
Palladium production was 215 metric tons. Two countries concentrate its production: Russia (40 percent) and South Africa (38.2 percent).
Nickel is an important component of stainless steel. In 2010, stainless steel continued to account for more than 60 percent of global primary nickel consumption. It is also used for special alloys (e.g., Inconel 600, for nuclear reactors heat exchangers) and nonferrous alloys (e.g., Cupronickel), turbines for jets and electric power generation stations; and nuclear reactor systems.
In 2010, the world production of nickel ore and other compounds was 1.62 million metric tons of contained nickel. The nickel ore main producers were Indonesia, Australia, Canada, New Caledonia, Brazil and China.
Titanium is a transition metal, paramagnetic, resistant to corrosion and high temperature. It is used in the aerospace industry, as its high strength-to-weight ratio and its melting point of 1,668 C (compared to the 1,500 C melting point of an average steel) makes it an essential component of high technology aircraft and spacecraft. Approximately 95 percent of titanium is consumed in the form of titanium dioxide (TiO2). The Soviet Union used titanium alloys for its submarines hulls.
In 2010, the world production of titanium concentrates, ilmenite and leucoxene, was 6.87 million metric tons, top producers being Australia (24 percent), China (14.6 percent), India (13 percent), and Vietnam (12.8 percent). Another titanium concentrate, rutile, was produced by Australia, South Africa, and Sierra Leone, for an additional 0.71 million metric tons.
Niobium (Columbium) is a transition metal used as component of special steels and superalloys (with Nickel, Cobalt, Hafnium, and Iron) is used for jet engines, liquid rocket thruster nozzles, and high-temperature resistant equipment.
In 2010, the niobium world total production was 62,900 tons. Brazil was the dominant producer with 58,000 tons of niobium content, followed by Canada with 4,400 tons.
Tantalum is a a highly corrosion resistant transition metal used in electronics, machine tools and superalloys for jet engine components.
Three countries, Brazil, Congo (Kinshasa), Mozambique and Rwanda, were the 2010 tantalum main producers, for a world total production of 682 tons of tantalum content.
Cadmium is a metal used mainly in rechargeable nickel-cadmium batteries that can operate in a wide temperature range with a high rate of charge-discharge cycles.
As cadmium telluride, it is used for thin and flexible solar cells. The nuclear industry uses cadmium as a neutron absorber in nuclear reactors’ control rods.
Global production in 2011 was 22.2 thousand tons. Three Asian countries, China, Japan and South Korea were the top producers. About 25 percent of the cadmium production derives from the nickel-cadmium battery recycling.
Vanadium is used as a component of special steels, increasing their toughness at high temperatures. World production in 2011 was 61,200 metric tons of vanadium content, with China, South Africa and Russia as top producers.
Rare earths, also known as Lanthanides, are a group of 15 elements of increasing importance in modern high technology.
Their uses comprise lasers, magnets, luminescent phosphor compounds, precision lenses and fiber optics, electronic counter measures systems, jet engines, missile guidance systems, satellite power units, and telemetry and communications systems.
In 2010, China was the dominant producer of rare earths, with 120,000 tons of rare earths oxide equivalent, followed very far behind by India, with 2.800 tons.
Zirconium is a corrosion-resistant, transition metal that has a high melting point of 1,855 °C. Under the form of its heat-resistant oxide it is used in spacecraft s structure. Its low thermal neutron absorption cross section makes it ideal for nuclear fuel rods cladding, a function it takes in the form of a very special zirconium-based alloy, zircaloy, which usually has up to two percent additions of either tin or niobium. A ceramic, yttrium oxide-stabilized alloy is used to protect high temperature components in gas turbines and jet engines.
Zirconium is also used in the communications industry for the production of fiber optics connectors.
Australia, South Africa, China, Indonesia, India and Mozambique own the world largest zirconium mineral reserves.
Hafnium is usually found along Zirconium and some shared properties such as heat resistance make them suitable components of ceramics. But they grossly differ in one very important property; the thermal neutron absorption cross section of Hafnium is about 600 times that of Zirconium. Therefore they have to be separated through expensive separation processes. While zirconium is used for nuclear fuel rods cladding, hafnium, together with cadmium, is used for neutron-absorbing nuclear control rods. A niobium-based, hafnium-titanium alloy is used in liquid rocket thruster nozzles.
Hafnium-producing countries are the same as those of zirconium.
Lithium is becoming an important strategic element mainly as a component of high energy-density rechargeable lithium-ion batteries. Most of the lithium is produced in Chile, with smaller productions in China and Argentina. Chile and Australia own the world{s main reserves.
These strategic minerals are the building blocks of modern high technology systems and their reserves are concentrated in a few countries in Southern Africa, Central and East Asia, and Australia.
Most of them have very expensive substitutes or have no substitutes at all, and their supply is in the hands of a small number of nations.
*Guillermo Martínez Funes is an engineer and director of www.energyworld.org. He also directs a graduate course on energy geopolitics at EST/IESE, and Belgrano University.

Fuente: Buenos Aires Herald, On Sunday