domingo, 6 de mayo de 2012

El Rol de la Argentina en el Atlántico Sur


Clarín publicó hoy una entrevista al geopolitólogo francés Aymeric Chauprade, asesor de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), titulada

“Argentina debe desarrollar una estrategia para el Atlántico Sur, Malvinas y la Antártida”.

Transcribimos, a continuación, las últimas tres preguntas, que se refieren a la región y a la Argentina en particular, porque no tienen desperdicio:

Lo traigo a nuestra región ¿Será Brasil realmente la potencia que nos liderará? Le va a sorprender, pero creo que Brasil tiene demasiados problemas para convertirse en la primera potencia de América Latina. Sin hacer demagogia pienso que Argentina tiene ventajas, cualidades en términos de educación, de cohesión social como para convertirse en un jugador importante, tal vez no el primero, pero sí para contrarrestar el poder de Brasil. No se puede discutir que hay un verdadero desarrollo económico en Brasil pero pienso que en términos de potencial, marítimo y táctico, en el Atlántico Sur, ustedes están mejor posicionados. Lo que le falta a Argentina es una estrategia a largo plazo respecto de sus recursos mineros, de petróleo y gas, sus recursos de agua, para pensar cómo enfrentar la globalización financiera que está probablemente al final de su proceso.
¿No ve a Argentina aislada en el mundo? El hecho de que su país se haya resistido a la globalización es más bien algo bueno. Mirando lo que pasa en el mundo, los países que más se integraron con la globalización tienen muchos problemas en este momento. Lo que estamos viviendo es una crisis de globalización. Y el hecho de que tengan una especie de proteccionismo, que puedan defender su interés contra empresas extranjeras no significa necesariamente que se estén cerrando la puerta. Pero todo esto debe traducirse en una estrategia a largo plazo de qué lugar quieren ocupar en el mundo.
Usted habla de una estrategia marítima ¿A qué se refiere? Brasil tiene una nueva doctrina marítima. Quiere controlar el Atlántico Sur hasta el Golfo de Guinea, en África. Tiene una visión muy clara. Y creo que Argentina tiene que desarrollar su propia estrategia marítima. Y esto incluye un plan concreto para las islas Malvinas – esa sería la mejor manera para recuperarlas – y para la Antártida. Los recursos en hidrocarburos, alimentos y agua dulce que existen en esa zona son fundamentales para la puja geopolítica de las próximas décadas. La ubicación geográfica de Argentina es inmejorable para la segunda mitad del siglo XXI.

martes, 1 de mayo de 2012

No todo lo factible es ético


BUENOS AIRES, domingo 29 abril 2012 (ZENIT.org).- La 103 Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), que por primera vez preside monseñor José María Arancedo, arzobispo de Santa Fe de la Vera Cruz, dio a conocer, este viernes 27 de abril, la declaración titulada "Reflexiones y aportes sobre algunos temas vinculados a la reforma del Código Civil".
Ofrecemos a continuación un resumen de la declaración:
1.Nuestro país vive momentos de particular relevancia política que hacen a su vida y cultura como nación. Son momentos de trascendencia histórica que debemos asumir con responsabilidad por su significado actual y futuro. En este contexto debemos ubicar la reforma del Código Civil, como marco jurídico básico que regula la vida del hombre y sus relaciones en la sociedad desde el inicio de su vida. Su reforma nos compromete, no podemos, por ello, permanecer indiferentes ni ser espectadores de decisiones que nos involucran y que requieren de una madura reflexión y de una amplia participación federal. No caben urgencias en temas de tanta trascendencia. 
2. El Código Civil por su carácter estable y modélico, al definir obligaciones y derechos de las personas e instituciones no es algo neutro, sino que a través de él se expresan doctrinas o corrientes de pensamiento que van a incidir en la vida de los argentinos. Junto a las necesarias actualizaciones que la reforma busca realizar, creemos que el nuevo Código debe tener en cuenta la riqueza de nuestras tradiciones jurídicas y constitucionales, como los principios y valores que hacen a nuestra vida e identidad. Necesariamente en un Código Civil se presentan opciones que definen materias e institutos que rigen y orientan la vida de una comunidad. Entre ellas queremos señalar, en primer lugar, la necesidad del reconocimiento del comienzo de la vida humana desde la concepción y su necesaria protección jurídica. Debilitar este principio liminar es disminuir la base jurídica de un sistema y orientar, por su misma autoridad, el alcance de futuras leyes sobre la entidad de los embriones congelados.
3. En segundo lugar, la valoración de la familia fundada sobre el matrimonio, como relación estable del varón y la mujer y ámbito primero en la educación de los niños. La familia es una realidad con profundas raíces en el pueblo argentino y a lo largo de todo el país. Ella es una institución que por su riqueza e historia es un bien que es garantía para la sociedad. Finalmente, adquieren un lugar destacado y de grave responsabilidad jurídica los derechos del niño, sea respecto de su vida e identidad, como el justo conocimiento de sus derechos de filiación, paternidad y maternidad. Cuando se privilegian en estos temas los deseos o voluntad de los adultos, se descuidan los derechos esenciales del niño. Cuando se parte, en cambio, del valor único e irrepetible de la vida concebida, el adulto tiene más obligaciones que derechos. No todo lo que es técnicamente posible y deseado en el manejo de la vida es necesariamente ético y respeta su dignidad. El límite, en estos casos, es tanto un acto de sabiduría política como de ejemplaridad jurídica.
4. En el marco de la 103 Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Argentina, hemos querido proponer como Iglesia, comprometidos con la vida de nuestra Patria y el bien de nuestros hermanos, estas reflexiones que están orientadas a contribuir a la mejor reforma del Código Civil, en temas que consideramos de mayor importancia en orden a garantizar la dignidad de la vida concebida, el valor del matrimonio y la familia, y la protección de todos los derechos del niño. En este momento que consideramos de trascendencia histórica para la vida de nuestra Patria, invocamos la protección de la Virgen María, Nuestra Madre de Luján, Patrona de la Argentina.