domingo, 19 de agosto de 2012

Las Desurbanización Productiva

Gracias a Dios son cada vez más los urbanistas que se ocupan de pensar y repensar las ciudades.

El urbanista norteamericano Michael Cohen afirmó en una entrevista con el diario tucumano La Gaceta que "el 80 por ciento del PBI argentino viene de los centros urbanos".
El director del Observatorio Latinoamericano de la New School University of New York fue una de las figuras centrales de la 9na Bienal del Coloquio de Transformaciones Territoriales que se realizó en Tucumán los primeros días de agosto.
En su disertación "Reinventar el futuro: ¿urbanismo 3.0?" subrayó la necesidad de mirar de nuevo a las ciudades porque las economías urbanas son cada vez más trascendentes para la economía mundial.
"Durante los 90 fue evidente que las ciudades contribuyeron más de la mitad del producto bruto mundial. En la Argentina, la agricultura no representaba más de diez por ciento del PBI. Hoy, después del crecimiento de la soja y del limón, no hay grandes cambios en la estructura del PBI argentino. Y no lo hubo porque en las ciudades hubo un crecimiento de igual proporción y hasta de mayor proporción, sustentado en la actividad financiera e inmobiliaria. Actualmente, más del 80 por ciento viene de los centros urbanos. No sólo de las grandes metrópolis, sino también de ciudades como Rafaela, Salta o san Miguel del Tucumán. La importancia de las ciudades en la economía nacional debe ser un asunto nacional, no sólo regional o provincial".
"Veo que se discute demasiado en torno del campo y la paradoja es que la Argentina es uno de los países más urbanos de Latinoamérica: el 80 por ciento de la población vive actualmente en ciudades", concluye Cohen.

Sin embargo, en "La Ciudad Hoy es un Espacio de Combate Abierto", en una entrevista que Raquel San Martín realizó a Saskia Sassen para adn/la nación, la socióloga holandesa se manifiesta justamente preocupada por el alma de las grandes ciudades, a las que ve crecientemente desurbanizadas. Aunque crezxcan en densidad poblacional y alumbren nuevos barrios y construcciones cada vez más vanguardistas, aunque elaboren marcas que las posicionan en el mercado de los festivales y la industria de la cultura y el turismo, están perdiendo su urbanidad -piensa Sassen- su carácter de espacio para la vida en común.
"La ciudad -define Sassen- es un sistema complejo pero incompleto".
Sassen pasó unos días por Buenos Aires a comienzos de este mes junto con su marido, el sociólogo Richard Sennett, invitados por la Universidad Nacional de San Martín (Unsam).
Ella atribuye la desurbanización a la privatización de los espacios. Refiere al "efecto sombra" que produce alrededor. Los countries, las comunidades cerradas y los complejos con sofisticados sistemas de seguridad interior, o los shopping centers, instalan muros invisibles. Se va afectando la urbanidad, la vida cívica de la ciudad. Más aún, "debilita y hasta destruye los códigos y las restricciones que guían las prácticas cotidianas de la gente en una ciudad en funcionamiento. Peromite que los actores más poderosos rehagan las ciudades a su imagen. Se ve lo que sucede en el mercado de la vivienda, donde se construye una enorme casa en el lugar que antes ocupaban tres casas medianas, y que además tiene propietarios ausentes que viven allí sólo una parte del tiempo. Eso va adelgazando el tejido urbajo Lo que hace que Buenos Aires sea una ciudad tan maravillosa es que, aún en los sectores de mayores ingresos, hay gran densidad residencial".
Autora de La Ciudad Global (1991), Una Sosiología de la Globalización (2007) y Territorio Autoridad y Derechos, su línea de pensamiento se desgrana en los títulos publicados.
Ella dice que la globalización tendió a asemejar a las ciudades, que ahora intentan buscar en una marca ciudad para diferenciarse unas de otras. Si hay una recuperación de lo cultural -afirma- es en parte porque es una gran industria.
El miedo -responde- es un elemento central. Por un lado hay muchas violencias que no9 son urbanas, pero usan el espacio de la ciudad para operar. Mucho de lo que tiene que ver con las bandas armadas del narcotráfico no guarda relación con grupos o demandas urbanas. Eso desurbaniza la ciudad. A eso también hay que agregarle que las guerras -que antes se libraban en los cielos, en los grandes océanos, en los campos abiertos- también se fueron urbanizando. Y hay un tercer elemento que es una historia de expectativas, de proyectos, de ilusiones frustradas".
"La movilización no es igualmente eficiente para los frustrados). En muchos barrios de muchas ciudades se restrigieron las protestas, en especial para gente que ya viene caracterizada como problemática, como los inmigrantes". Sassen caracteriza a esa violencia callejera como un acto de comunicación.