sábado, 20 de diciembre de 2014

Gelay, pasta de intendente


Tengo candidato para San Isidro en 2015: Federico Gelay.
Ante todo, porque Fede tiene el carácter, la capacidad y la determinación que se necesita para resolver el principal problema que tenemos los vecinos, la inseguridad. El, como nosotros, quisiera que San Isidro sea la extensión paquizada de nuestras casas, en donde puedan jugar nuestras familias. La suya, más joven que la mía, es más vulnerable a la delincuencia.
Segundo, porque no es un necio; sabe reconocer y valorar lo mejor que tiene la gestión de Gustavo Posse, que son la salud y la atención que se le brinda a los adultos mayores.
Finalmente, porque va a aportar ideas superadoras para San Isidro en materia de planificación urbana y ambiental.
Es un convencido de que nuestro abandonado puerto es la Vaca Muerta del municipio, y que allí puede culminar un circuito recreativo que se inicie en Unidad Nacional, avance sobre una rediseñada franja del Hipódromo, de uno y otro lado del Hospital, continúe por la plaza del Palacio Municipal, se sumerja en un embellecido centro comercial a cielo abierto y baje por la Plaza Mitre hasta Primera Junta. Este proyecto me fascina por lo que puede lograr para nuestra querida ciudad, tanto en materia residencial como desde el punto de vista patrimonial.
Por otra parte, sabe que hay que reformar el sistema de transporte público de pasajeros de modo tal de integrar, por medio de minibuses, a los 55 kilómetros cuadrados que tiene el partido de una manera sanisidrense, distinta a la metropolitana.
Fede ya es concejal y, como tal, se prepara sistemáticamente para asumir la función ejecutiva a la manera que lo hacen los emprendedores: con seriedad, entrega y mucha dedicación.
Comparto con él convicciones religiosas, sensibilidad social y compromiso ciudadano.
Muchos lo conocen por los legendarios ravioles que ya son famosos en toda la zona norte. Nunca va a ser un ñoqui. Yo doy fe que tiene pasta. Pasta de intendente.