viernes, 28 de agosto de 2015

Actualización de los códigos

COLUMNISTAS 28/08/2015

El Código Civil y Comercial facilita la actividad económica

Por Ricardo Lorenzetti, para El Cronista

El nuevo código civil y comercial presenta una serie de instrumentos encaminados a facilitar la actividad económica. 
En materia contractual se han adoptado los criterios internacionales con el fin de permitir que los vínculos que se celebren en nuestro país tengan cabida en una economía globalizada. Por eso es que numerosos artículos están basados en los Principios que elaboró Unidroit, que es un organismo de naciones unidas para la unificación de la legislación contractual. 
Es importante tener en cuenta los valores que fomenta el código en esta materia. El fortalecimiento de la autonomía privada, la libertad de contratar, la de apartarse de las negociaciones, la negociación de buena fe. En uno de sus artículos se menciona expresamente que los contratos son considerados derecho de propiedad, lo que incrementa su protección conforme con la jurisprudencia de la Corte Suprema. En otro de los textos se tutela la confianza, que es un elemento central para el desarrollo y la disminución de los costos de transacción. 
Este marco general se complementa con la regulación de numerosos vínculos contractuales especiales. Existe una importante regulación de los contratos de distribución, como la franquicia, la agencia, que se aplican en el país pero que no tenían una normativa precisa. Ocurre lo mismo con los contratos bancarios, que ahora están regulados con una moderna concepción. 
En la época de Vélez Sársfield, la economía era basada en el intercambio de bienes, pero no había servicios. El código actual, contiene una regulación de las obligaciones de hacer y de los contratos de servicios que son esenciales en la economía actual. 
También se ha pensado en el fortalecimiento de las economías de escala que son tan relevantes para las pequeñas y medianas empresas. Los vínculos asociativos, que estaban en la legislación especial, ahora están en el código y han sido ampliados. Ello es muy importante porque ahora se los puede diferenciar más claramente de la sociedad, lo cual tiene efectos en numerosos campos. 
El código introduce una regulación de las nuevas tecnologías, que, obviamente, no estaban contempladas en la codificación derogada. 
La regla general es la asimilación del papel con la tecnología digital. Ello brinda la posibilidad de prescindir del papel, y además firmar digitalmente. Por ejemplo si los documentos son electrónicos, la firma puede ser digital y tiene la misma validez que si lo ratificaramos con nuestra firma al pie, de puño y letra. 
Los comercios, empresas y profesionales vinculados a los temas contables, también han visto simplificadas sus tareas gracias a la tecnología, ya que pueden almacenar, ordenar y clasificar datos de manera más eficiente. Es por eso que en materia contable, se pueden sustituir uno o más libros, excepto el de Inventarios y Balances, o alguna de sus formalidades, por la utilización de ordenadores u otros medios mecánicos, magnéticos o electrónicos.
La actividad bancaria quizás es una de las actividades en las que, probablemente, más difundido está el uso de las nuevas tecnologías. Ahorrar tiempo, evitar colas, realizar pagos de forma inmediata sin tener que preocuparnos por trasladar el dinero, han hecho que la banca electrónica tenga cada vez más usuarios. La gran mayoría de nosotros utiliza el ‘home banking’, hace transferencias en línea o está habituado a recibir sus resúmenes de servicios bancarios o tarjetas de crédito en un archivo. 
En estas condiciones, la información de todas las operaciones que hacemos, resulta algo indispensable. Por estas razones, se ha dicho que el banco debe comunicar en forma clara, escrita o por medios electrónicos previamente aceptados por el cliente, al menos una vez al año, el desenvolvimiento de las operaciones correspondientes a contratos de plazo indeterminado o de plazo mayor a un año. 
Este aspecto no sólo tiene relevancia en el campo empresarial, sino en las relaciones de consumo. Pensemos, por ejemplo, en alguna tarde en la que estamos navegando por internet y vemos la publicidad de algún electrodoméstico que necesitamos para nuestro hogar. Hacemos ‘click’, elegimos la forma de pago y concluimos nuestra operación indicando nuestras preferencias para la entrega del producto, o algún fin de semana en el que estamos organizando una tarde con nuestra familia y compramos entradas para el cine o el teatro del mismo modo. 
Esto es muy habitual en nuestro país en compra de pasajes, entradas de espectáculos, alimentos, indumentaria, solo por mencionar algunos. Por esta razón, el Código Civil regula la contratación electrónica, dándole una serie de pautas que protegen al consumidor y le dan seguridad jurídica al tráfico de bienes o servicios que hagamos por esta vía. 
Así, se considera que la publicidad por medios electrónicos integra el contrato y obliga de la misma forma que cualquier otro tipo de publicidad que conocemos Panfletos, revistas promocionales, vía públicas quedan equiparadas a los atractivos avisos que vemos en la red.
También se establece que si un proveedor ofrece un producto determinado, está obligado a informar el periodo de duración de la oferta y para el caso en que esto no suceda, esta obligado a mantenerla mientras se encuentre accesible y una vez realizada la contratación, debe confirmarnos por vía electrónica y sin demora la llegada de la aceptación. 
Otra de las cuestiones muy preocupantes, de las operaciones realizadas por medios electrónicos, era la del lugar en el que se consideraba celebrado el contrato ya que ese dato determina también, la jurisdicción en la que - de existir un conflicto judicial- debían radicarse las acciones. Al no tener una regulación al respecto, en la mayoría de los casos se obligaba a litigar a los consumidores en domicilios distintos al propio, lejanos y absolutamente onerosos para quien decidiera iniciar un pleito o peor aún, directamente desconocían el lugar. Esto, claro está, desalentaba y hasta limitaba la posibilidad de reclamar por cualquier tipo de incumplimiento. Ahora, el Código contempla esta situación y establece que cuando contratamos por medios electrónicos, el lugar es aquel en el que el consumidor recibió o debió recibir la prestación, que en la mayoría de los casos es el propio, solucionando este problema al terminar con la incertidumbre que esto generaba.

jueves, 27 de agosto de 2015

Nuevas formas de hacer política

Siempre decimos que el sistema de partidos está seriamente comprometido hacia el futuro. En la Argentina y en el mundo. El testimonio que se incluye a continuación va en esa línea.

Manuela Carmena: "Hay que encontrar nuevas maneras de hacer política"
La alcaldesa de Madrid cree que los partidos políticos sobran porque "no tiene sentido que la democracia se organice hoy por estructuras tan absolutas"; presenta su nuevo libro en Buenos Aires
Por Hinde Pomeraniec  | Para LA NACION

Foto: Hernán Zenteno
A los 71 años, la ex jueza Manuela Carmena es una de las sorpresivas protagonistas de la nueva política española. Alcaldesa de Madrid desde junio pasado, llegó al poder como figura independiente, aunque acompañada de diversos colectivos surgidos al calor del movimiento de los "indignados". Entre las certezas que la acompañan, hay una que la motiva. Carmena está convencida de que los partidos políticos tienen sus días contados.

"La sociedad tiene que encontrar nuevas maneras de hacer política y creo que para eso los partidos sobran", dice esta mujer de ideas firmes que llegó a Buenos Aires para presentar su nuevo libro, Por qué las cosas pueden ser diferentes, un ensayo cuyo título define la filosofía de su cruzada.

-Usted militó en el Partido Comunista, pero en su libro se pelea bastante con el marxismo

-Yo soy una persona de izquierda, no soy marxista. Mi preocupación desde siempre ha sido la igualdad. Desde muy joven me pregunté por qué hay tantas personas que no tienen lo que necesitan y, en cambio, hay otros que tienen mucho más de lo que precisan. Aunque históricamente estuve en un partido comunista nunca me sentí comunista: yo era Manuela, era mi vida, mis cosas, y luego, aparte, apoyaba eso que era el partido. Pienso que los partidos como tales están acabando porque no tiene sentido que la democracia hoy se organice por estructuras tan absolutas que te definen todo.

-¿Y cómo imagina una organización política sin partidos?

-Cuando estás diseñando algo nuevo, lo importante es imaginar qué puede ser diferente. Lo primero es ver cómo los ciudadanos pueden llegar a establecer estructuras de representación por problemas y no por ideologías, es decir, ver qué queremos solucionar o mejorar, y ahí de pronto podemos encontrar una fragmentación de ideas que a veces se encuentran y a veces se enfrentan. De ese modo, superaríamos esa estructura de partidismo cerrado que enfrenta tanto a las sociedades y genera odio y distanciamiento.

-¿Entonces cree, por ejemplo, que puede tener puntos de encuentro con gente del Partido Popular?

-Claro que sí. Mira: yo nunca he querido estar en política. Acepté liderar esta candidatura porque me pareció que era un momento histórico para Madrid, que llevaba más de 25 años con un ayuntamiento del PP y toda la sociedad madrileña progresista, abierta y joven no se identificaba con unas actitudes muy tradicionales. En la campaña, la gente se quedaba sorprendida de que yo dijera que un candidato de otro espacio decía cosas interesantes. Hasta que no podamos reconocer eso, la sociedad no avanza porque pierde pluralidad y diversidad. Es absurdo, la sociedad tiene que cambiar su modo de organizarse y encontrar nuevas maneras de hacer política y creo que para eso los partidos sobran.

-¿Un esquema más asambleístico?

-No. La asamblea no es una estructura que pueda ser un instrumento útil y efectivo porque la gestión no la pueden hacer mil personas a la vez. Nos cuesta imaginar la democracia de otra manera, pero ¿por qué no? ¿Por qué en la democracia no podría haber en lugar de cuatro, cinco o seis partidos, 200 ideas sobre determinados problemas sociales representadas cada una de ellas por determinados grupos de ciudadanos?

-¿Qué problemas urgentes tiene hoy Madrid?

-La crisis no ha golpeado por igual. Para que te hagas una idea, hay distritos del Sur -la zona más pobre- en la que el nivel de vida es cuatro años menor que el que debería ser. Eso no es razonable en una sociedad desarrollada. Hay otro problema que es cómo gestionar bien el servicio público: todos los servicios se han contratado con empresas privadas y se ha desatendido la calidad. Desde la información al público, los centros de mayores, las escuelas, las bibliotecas, la limpieza, todo está tercerizado. Si lo público responde sólo a los intereses de una gestión económica, se adelgaza, se empobrece, se pudre, que es lo que ha pasado.

-Fuera de España se dijo: en Madrid ganó la candidata de Podemos. ¿Cuál es su vínculo con el partido de Pablo Iglesias?

-La verdad es que el vínculo es muy ligero, casi inexistente, porque cuando yo acepté liderar una candidatura popular fue porque se trataba de una candidatura de grupos en los que no había partidos. Ahí hay personas de Podemos, pero hay otras personas independientes y de otras agrupaciones. Podemos apoyó mi candidatura y lo agradecí, pero siempre dije que era independiente y que no recibo ni órdenes ni sugerencias de nadie.

-¿Esto significa que en la campaña general no va a asistir a los actos de Podemos?

-Claro que no, entre otras cosas, porque he dicho que no soy una persona política, he aceptado exclusivamente porque era necesario para la gestión municipal y me ha parecido que podía ayudar a la gente joven a llegar a la política, pero yo no tengo ninguna ambición ni me considero una politóloga para decir lo que hay que hacer, no voy a tener ninguna participación en la política general.

-¿Tomó medidas anticorrupción a su llegada al ayuntamiento?

-Sí, pero aún nos falta: queremos crear una oficina antifraude independiente del ejecutivo municipal y con participación de todos. Hasta ahora hemos tomado medidas en el sentido de hacer una mayor clarificación de todos los procesos y, sobre todo, renunciar a cualquier tipo de privilegios. Es muy difícil y muy peligroso que se piense que la política es una manera de hacer negocios. Los coches oficiales, palcos en teatros, todo esto está desapareciendo. Utilizamos el transporte público. La vida diaria, llegar al trabajo, tiene que ser un acto normal como el de todas las personas y no vivir en una estructura de privilegio o que la política sea algo que te mejora la vida desde el punto de vista económico.

-¿No teme que el establishment termine devorándosela tipo Pacman?

-No, no me da miedo. Primero... ¡porque ya hay muy poco que comer! [ríe]. Cuando uno tiene 71 años, no te preocupa nada que te cercenen el futuro porque ya no tienes futuro... Yo voy a estar cuatro años en el ayuntamiento y ni un día más porque mi vida no es esto: quiero volver después a mi deliciosa vida de jubilada.

sábado, 22 de agosto de 2015

Zygmunt Bauman, sobre el interregno histórico que vivimos

Zygmunt Bauman: “Ser populista no es siempre malo”

A los 90 años, el más famoso sociólogo contemporáneo vivo fuma su pipa y planifica sus viajes para 2016, entre ellos uno a Argentina para recibir un doctorado honoris causa.

Por Jorge Fontevecchia | En su casa en las afueras de Leeds, en el norte de Inglaterra, recibió a PERFIL durante dos horas.

09/08/2015 | 08:54

—Sus aportes son relevantes en relación con la categoría de “liquidez”. Lo que usted ha llamado “modernidad líquida” es el eje de casi todos sus ensayos. ¿Puede describir brevemente esta noción?
—La liquidez es metafórica, por supuesto. Se justifica porque poco puede mantener su forma por mucho tiempo debido a que aún el estímulo más pequeño, un cambio en la dirección del viento, la moda o lo que fuera, puede cambiar la situación. Complementando la cuestión de liquidez con otra metáfora: el interregno. El interregno fue planteado por Titus Livius en la Roma Antigua. El primer rey legendario de Roma fue Rómulo, que reinó 37 años, que era el promedio de vida de la gente común en ese momento, lo que significa que cuando murió había muy poca gente que recordaba a Roma sin Rómulo. Consideraban la presencia de Rómulo, quien daba órdenes y establecía reglas, como un estado natural del mundo. Entonces, luego de su muerte hubo una gran confusión. La única fuente de sabiduría desapareció. Aprendieron maneras de vivir la vida, ya que no había una autoridad suprema, pero los nuevos no habían sido anunciados aún. Este es el estado de interregno. En tiempos modernos, Antonio Gramsci, el gran filósofo italiano, actualizó la idea. Ya no lo conectaba a la muerte de un rey y otro sin nombrar aún, sino que era una situación en la cual las viejas costumbres ya no funcionaban, eran poco fiables, pero la nueva situación, más efectiva, más adecuada, no se ha inventado todavía. Estamos en un estado de interregno. Un estado de interregno es líquido porque no hay continuidad. La discontinuidad es tan frecuente como la continuidad, por lo cual no se puede confiar en que lo que pasó ayer pasará mañana del mismo modo. Estamos viviendo en otra condición de incertidumbre continua, permanente. Me gusta decir que la incertidumbre es la única certeza que tenemos.

—Nada es sólido.
—Sí, lo que significa que la vida, en otras condiciones de modernidad líquida o interregno, es un experimento constante. Todo puede suceder, pero nada puede ocurrir con certeza absoluta.

—Si “el amor arresta para proteger al propio prisionero porque mientras el deseo ansía consumir, el amor ansía poseer”, ¿es posible el amor en la era líquida?
—Peter Sloterdijk, el gran filósofo alemán contemporáneo, distingue entre dos tipos de economía. Una a la que llama “erótica”, y otra que denomina “timótica”. Ambas son eróticas, ya que Eros y Thymos son dioses de la antigua Grecia, pero él las distingue de tal forma que la economía erótica corresponde a la economía de engrandecimiento, o posesión, de restar valor al mundo, consumir; mientras que la timótica se rige por otra gran necesidad importante del ser humano: el reconocimiento. No lo hace porque quiera convertirse en poderoso o tenga esta ambición de posesión. Lo que desean es el respeto humano, de modo que realizan acciones para conseguir la aprobación de sus pares. Pienso que el amor es una noción y condición muy ambigua. Por un lado, están los otros elementos del enfoque económico erótico, ya que el amor es muy posesivo. Realmente desea anticiparse a los deseos de su pareja, y querer anticipar siempre llevará el peligro de la coerción debido a que las ideas de su pareja pueden diferir de lo que usted cree. Por otra parte, existe un elemento timótico también. Amor significa asimismo cuidar de la pareja, y cuidar de la pareja significa cuidar de su individualidad, singularidad, subjetividad, no tratarlo como un objeto, como en el amor posesivo. De modo que existen dos elementos conflictivos en las relaciones amorosas, probablemente sea el tipo de actitud más inquietante y riesgosa. ¿De qué manera determina la liquidez los antiguos valores? La liquidez no determina nada, ya que la mera noción de liquidez entiende que una fuerza es demasiado débil para imponer una caída prediseñada; no puede mantener siquiera su propia forma, menos aún controlar la caída de otros objetos. Lo que la liquidez hace es exponer esa ambigüedad. En la modernidad sólida, usted debe institucionalizar que la idea de amor es la unión de dos compañeros, santificados mediante el ritual del matrimonio, y es eterna. Lo que se hizo en el Cielo, ninguna fuerza humana puede disolverlo, lo que significa que la modernidad sólida construye una suerte de muro que protege esta unión, y dificulta su disolución. Tuvo aspectos desagradables, ya que si los compañeros se odiaban, tuvieron que hallar algún modus operandi para hacer de esta horrible vida algo soportable. En la modernidad líquida no contamos con estas restricciones, estas limitaciones, y por ende las relaciones humanas también se convirtieron en vulnerables. Una costumbre muy común en la actualidad de la población joven es no precipitarse al casamiento. “Vivamos juntos y veamos cómo funciona”. Pero el resultado de esta actitud es que incluso los desacuerdos más pequeños se convierten en grandes crisis. Y en lugar de intentar resolver la dificultad y llegar a algún tipo de acuerdo, consenso, se piensa como cuando su iPhone no funciona: simplemente, lo desecha, compra otro. Cuando no funciona... otro barco está a la espera. Si el mercado del amor es enorme, ¿por qué no cambiar?

“Hay dos tipos de amor: el del ‘con’ y el del ‘para’. El erótico posesivo y el timótico del reconocimiento.”

—Tener o no hijos es la decisión a largo plazo más consecuente que pueda existir. ¿Es acaso la liquidez posmoderna la causa o la consecuencia de tener menos?
—Destaco dos aspectos: uno, producto de la situación de liquidez, y otro, resultante de vivir en una sociedad de mercado, en una sociedad de consumidores. La consecuencia de la liquidez es que el futuro es impredecible. Cuando era más joven, leí, como la mayoría de mis contemporáneos, a Jean Paul Sartre: “Proyecta el resto de la vida y luego síguelo”. Hoy en día es impensable. Cuando aún enseñaba en la universidad, lo enseñé a mis estudiantes. ¡Estaban fascinados! Dijeron: “Me haría muy feliz si pudiera planificar el próximo año, pero no el resto de mi vida”. Los niños son una inversión a largo plazo, como me gusta señalar, lo que significa realizar compromisos por los próximos veinte, treinta o quién sabe cuántos años. La gente es muy cautelosa cuando se trata de establecer compromisos a largo plazo. Los contratos, generalmente, son a corto plazo; los laborales son temporales. Cada acuerdo tiene una cláusula “hasta nuevo aviso”. Nuestros niños no son la excepción. Sin embargo, lo excepcional acerca de los niños es que la gente no puede cancelar este contrato. He ahí el problema. Pero en lo que esta mentalidad influye es en que la gente piensa dos veces si traer o no niños a este mundo absurdo. Al parecer, traer niños a este mundo constituye un daño para el futuro sobre el mercado, sobrevivir en una sociedad de clientes. Cuando la gente piensa en tener hijos, hace cálculos... Si tener niños o una nueva casa, o un nuevo auto, o viajar alrededor del mundo. La decisión de tener un hijo también está considerada en el marco de la comparación de mercado entre diferentes atracciones.

—¿Por qué los individuos cooperan voluntariamente compartiendo información acerca de su vida personal, hábitos de consumo, relaciones a través de las redes sociales?
—Es asombroso para mí. Todos los servicios secretos de la modernidad sólida, la CIA, KGB, Stasi (N. de la R.: Ministerio para la Seguridad del Estado, órgano de inteligencia de la República Democrática Alemana disuelto en 1989), no son capaces de juntar tanta información sobre nosotros como la que voluntariamente les ofrecemos. Las sociedades totalitarias eran usualmente sociedades pobres, ya que gastaban mucho dinero para que los espías recaudaran información, tenían que pagar por esto. Nosotros estamos brindando nuestra información personal, por la cual no sólo no tienen que pagarnos sino que estamos nosotros pagando el privilegio de ser espiados. Es asombroso cómo ha cambiado la mentalidad a lo largo de mi vida. Ahora la gente provee información de manera voluntaria.

“El amor no es receta para una vida fácil. Para una feliz quizás, pero no para una fácil. Exige mucho trabajo.”

—¿Por qué?
—Me lo explico a mí mismo por el hecho de que uno de los mayores temores en la época contemporánea, que atormenta a las personas, que causa pesadillas, es el miedo a ser excluido, abandonado, a quedarse solo, ser dejado en la oscuridad. Mark Zuckerberg capitalizó sobre este miedo 50 mil millones de dólares. Creó Facebook, y Facebook significa que nunca estás solo. Se puede contactar con personas las 24 horas del día, los siete días de la semana. Eso aplica también a esta pregunta que plantea, ya que el precio que se paga por eso es que cada momento que se pasa en Facebook es registrado, de la misma manera en que es registrado cuando se usa un teléfono celular. En algún lugar, en un gran banco de datos eso está siendo registrado.

—Ese es el precio.
—Estamos dispuestos a sacrificarnos para escapar a la amenaza de ser abandonados, excluidos. Para ser reconocidos. Estamos viviendo a través de esto, no como un acto de esclavitud o represión sino, por el contrario, como un acto que hace posible que nos liberemos. Ahora tenemos la posibilidad de estar constantemente en compañía, podemos dejar de temer a ser abandonados.

—¿Es correcto hablar de comunidades en las redes sociales?
—Existe una diferencia entre una comunidad y una red. Usted pertenece a una comunidad. La red le pertenece a usted. Esa es la diferencia. Cuando ingresa a una comunidad, sin importar si ha nacido en una comunidad, tiene que jurar fidelidad y lealtad, tiene que seguir las reglas. La comunidad tiene sus propios rituales, sus propios principios de conducta, y la comunidad ya sabía que usted era uno de sus miembros. Si se aparta de las formas prescritas, se lo declara traidor, podría ser desterrado, pasar por todo tipo de castigos por haber sido desleal. Por lo tanto, la comunidad le dio seguridad. Lo emancipó de las necesidades de armar con mucho esfuerzo su propia identidad... (sigue en http://www.perfil.com/mobile/?nota=/contenidos/2015/08/09/noticia_0067.html)