lunes, 23 de noviembre de 2015

¿Querés un cambio?

Por Daiana de la Peña

¿Querés un cambio? Decile buen día al colectivero, saludá a tu vecino, pedí por favor, levantá la caca de tu perro, caminá fuera del techito si tenés paraguas, no tires basura en la calle, no prejuzgues, dale una moneda a quien te la pida, ayudá a un animal, no sigas de largo cuando podes serle útil a alguien mas, no hagas trampa, cedé el asiento, respetá las leyes del tránsito, reciclá, practicá el arte de la paciencia.
¿Querés un cambio? Abrazá más, decí te quiero, pedí perdón, no hables mal de los demás, sonreí, da las gracias, tomate tiempo para vos, abrí la mirada, hacete responsable de tus actos, trabajá de lo que te gusta, seguí estudiando siempre, apagá la tele, lee un libro, jugá, hacé deporte, comé sano.
¿Realmente querés un cambio? No vayas a votar con odio. No pienses sólo en tu ombligo. No votes en blanco. Informate, leé, escuchá propuestas, investigá, debatí, pensá en los que menos tienen.
Así, sólo así, vamos a poder empezar a cambiar. Solo asi, pequeños gestos hacen grandes cambios.

domingo, 15 de noviembre de 2015

#PrayForParis, #PrayForPeace

Los que vivimos los 70 tenemos que hacer un esfuerzo para no hacer una comparación entre el flagelo terrorista que acomete a Occidente desde el atentado contra la Embajada de Israel en Buenos Aires, que siguió con la AMIA, las Torres Gemelas, Atocha, Charlie Hebdo, Paris, etc, y la guerra que experimentó la Argentina hace 40 años.
Esa modalidad que emergió hacia fines de 1960 y principios de la década del 70, y que parecía una práctica confinada al Tercer Mundo, ahora se manifiesta crudamente en el centro del mundo.
El cine de Hollywood y las series de Netflix abordan reiteradamente una temática que en la Argentina pareciera atrasar décadas. Los que aparecen allí como héroes y defensores de la Patria acá están presos y hasta mueren enfermos y ancianos en prisión.
A juzgar por lo que cuentan las ficciones norteamericanas, sus políticos y militares no parecen muy afectos a ajustarse a derecho. Como sucedió acá.
¿Será que un día todos ellos serán juzgados y condenados de por vida como criminales de lesa humanidad?
Hoy nos indignamos impotentes frente a las agresiones del terrorismo islámico, pero olvidamos que acá durante ese tiempo se produjeron aproximadamente unas 20.000 acciones terroristas, entre los que se contabilizan un millar de asesinatos de militares, policías y civiles; más de 1.500 secuestros extorsivos; poco menos de mil atentados incendiarios y con explosivos; 500 robos, copamiento de fábricas, de localidades, ataques a comisarías y a cuarteles militares. Pero no hay una sóla línea publicada en los diarios al respecto.  ¿O será que, como en 1984 de George Orwell, los libros de historia fueron reescritos y no registran tales acontecimientos? Mi sensibilidad infantil las tiene grabadas en algún lugar, de la misma manera que nuestros hijos aborrecen la inseguridad.
Es hora de repensar la Nación y el monopolio legítimo de la fuerza con el que el Estado defiende a sus ciudadanos de las agresiones externas e internas,