domingo, 10 de abril de 2016

Hacia una nueva cultura rural

La cultura es la manera en la que el hombre modifica su entorno para vivir.
Lo rural es lo opuesto a lo urbano. Es el campo.
Hace décadas conocimos una cultura rural residual, que iba a la zaga del progreso.
Porque el progreso que experimentamos hasta ahora fue exclusivamente urbano.
El campo quedó rezagado, en otro tiempo. En una era histórica anterior.
Su imagen es una caricatura folklórica, en sepia. O en colores, como en arte plástico.
Hasta hace unos pocos lustros, cuando la tecnología llegó al campo.
Modificó la vida. Consecuentemente, hubo cuestionamientos y protestas.
Pero a la ruralidad se le abrió un cielo de futuro.
Mientras que ciertos oficios morían con sus peones, nacieron nuevas actividades. Exigidas por las nuevas herramientas e insumos.
La población, que se asentaba en estancias, se movió a los poblados y a las ciudades.
Ahora no está claro qué es lo rural y qué lo urbano.
Sin embargo, esos pequeños poblados rurales enclavados en medio del campo parecen reemplazar a las viejas estancias.
Esos pueblitos de provincia son hoy mencionados en dos artículos periodísticos:
Una mención es argentina. Eduardo Sacheri, ganador del premio Alfaguara de Novela 2016 explica su pasión por estas localidades que, como O'Connor -imaginaria en su ficción- son el escenario de sus relatos (http://www.telam.com.ar/notas/201604/142058-eduardo-sacheri-premio-alfaguara-novela.html).
La otra, americana, es mencionada por el actor Ashton Kutcher, que vino a Buenos Aires a presentar su nueva serie The Farm y dice que valora particularmente los valores familiares y conservadores de esos parajes de mundos pequeños pero humanos (http://www.lanacion.com.ar/1886780-la-curiosidad-de-ashton-kutcher).
Es que en esos lugares, uno se siente pequeño ante la inmensidad de la naturaleza, al infinito de nuestra existencia y puede uno encontrarse con los demás, con uno mismo y con Dios.+