jueves, 8 de diciembre de 2016

Laicidad v laicismo, la secularización

Ciudad del Vaticano (ZENIT).- El papa Francisco concedió una entrevista al semanario católico belga “Tertio”, con motivo de la clausura del Jubileo extraordinario de la Misericordia, en la que reflexionó además sobre temas variados como la secularización de la sociedad, el terrorismo, la Iglesia sinodal, los sacerdotes o los medios de comunicación. 

El Santo Padre respondió a cómo afrontar la secularización y una sociedad que quiere separar la religión de la vida pública. Una postura “anticuada” dice el Papa. La herencia “que nos dejó la Ilustración” es que todo hecho religioso es una subcultura. Es lo que diferencia al laicismo de laicidad. Explica el Papa que “hay una sana laicidad, por ejemplo, la laicidad del Estado”. En general, el estado laico es bueno. Es mejor –advierte– que un estado confesional, porque los estados confesionales terminan mal. Pero “una cosa es laicidad y otra cosa es laicismo”. Y el laicismo “cierra las puertas a la trascendencia: a la doble trascendencia, tanto la trascendencia hacia los demás como, sobre todo, la trascendencia hacia Dios”.

Respecto al terrorismo y los que comentan que la raíz de las guerras actuales está en la diferencia entre religiones, el Pontífice asegura que “ninguna religión como tal puede fomentar la guerra” porque está en ese caso proclamando “un dios de destrucción, un dios de odio”. No se puede hacer la guerra en nombre de Dios o en nombre de una postura religiosa, subrayó Francisco.