domingo, 4 de febrero de 2018

Nueva defensa


El exministro de Defensa radical, Horacio Jaunarena, realizó en la edición de hoy del diario La Prensa un breve y acertado planteo de lo que debe ser la defensa de cara a las nuevas amenazas.
Puesto que coincido con sus planteos, evitaré citarlo y agregaré libremente algunos conceptos.
Nuestras Fuerzas Armadas deben ser el instrumento militar para defender nuestra soberanía (él dice que debe defender nuestra "libertad", lo que es correcto; pero creo que es mejor decir que deben defender nuestra soberanía ya que responde al legado patriótico devenido de la independencia nacional), la integridad territorial y nuestros recursos naturales.

Deben defendernos:
1.- del auge del terrorismo;
2.- del narcotráfico y del crimen organizado;
3.- de los ataques cibernéticos;
4.- de las catástrofes naturales derivadas del cambio climático, y
5.- de la codicia que pudieran despertar nuestras riquezas naturales.

Para detallar algunas necesarias grandes acciones:
+ Parecería ser que la frontera entre la defensa y la seguridad desapareció, así como también las FF. AA. como amenaza de la república, por lo que no hay motivo para mantener el actual esquema legal que las excluye de la seguridad nacional. Por lo pronto, la Gendarmería se ocupa más del Conurbano bonaerense que de las fronteras secas, en donde el Ejército podría ser muy útil para repeler estas nuevas amenazas ya referidas.
+ Es menester unificar el mando de las Fuerzas Armadas y de las de seguridad que reportan a nivel nacional (GN, PNA, PSA y PFA) y adecuar los recursos a las necesidades reales.
+ Hay que redimensionar a las Fuerzas Armadas para que sean veloces, ágiles y potentes, por más que eso cueste una gran reducción de su número. Es mejor que los militares estén perfectamente pertrechados y entrenados, y que estén rápidamente en donde hagan falta, a que sean muchos.
+ Esto implica reequiparlas. Que la venta de los bienes inmuebles sirva para tal finalidad, y no para otra. Debe invertirse, como en el resto de la región, un 1,5 por ciento del PIB nacional.
+ Las amenazas son multinacionales, la respuesta también debe serlo. Hay que reforzar nuestra integración regional en materia militar y nuestra participación en las fuerzas de paz hemisféricas.

Es un desafío tan grande como valioso.
La Nación no admite más dilaciones.+