Humanistas


Hace rato que no milito en Convocación.
Me limité a apoyar a María, mi mujer, en su regreso al partido vecinal que fundamos en 2001, pero no me convencía el sesgo excesivamente pragmático de su política.
En definitiva, los políticos nos dedicamos a construir consensos mayoritarios para el bien común. Lo demás es gestionar y administrar lo que la política acuerda ejecutar en la instancia legislativa. Esto aplica a toda clase de instituciones.
Cuando fundamos Convocación éramos una agrupación de ciudadanos preocupados por instaurar una política que concibiera al poder como un instrumento al servicio del hombre y que, consecuentemente, lo oriente al bien comunitario.
Convocación hizo del control de la gestión municipal su único discurso político.
La acción política comunal es muchísimo más que eso.

Humanismo
En los últimos tiempos las estructuras políticas y económicas han alcanzado tal dimensión que se ha ido despersonalizando la acción política. Más aún, se ha mediatizado, digitalizado.
De otra manera sería imposible pensar que la eliminación de una persona "no es un tema municipal".
En estos años, por ejemplo, hemos trabajado mucho por la preservación de la costa; no solamente desde el punto de vista ambiental, hemos procurado destacar el papel de la biodiversidad.
¿Cómo podemos defender esos ecosistemas ricos en vida vegetal y animal y, al mismo tiempo, dejar pasar la supresión de una persona humana en su estadio de mayor indefensión? No hay nada que lo justifique.
La discusión del aborto está poniendo en blanco sobre negro el debate entre aquellos que quieren decidir sobre la vida de los otros en pro de su bienestar individual y aquellos que creemos en los otros como base de nuestra realización. Por ahí pasa y pasará la discusión ideológica. No es una cuestión menor ni coyuntural. Las respuestas que damos a las cuestiones cotidianas siempre se fundamentan en una cosmovisión del mundo.
La mirada humanista se contrapone a la concepción neoliberal de la vida; una sitúa a la comunidad y la otra, al individuo en el centro de todo.
La mía es una mirada humanista, que consagra a la persona, integralmente comprendida, en el centro de todo.
Si para Convocación el tema del aborto es un tema que puede soslayarse, ya tomó partido por el neoliberalismo.+