Una buena serie



Las cosas van cambiando. De fondo. Ahí les sugiero una serie de artículos publicados en marzo en diversos diarios sobre interesantísimas cuestiones:

+ El País, el diario de los socialistas españoles, llegan a cuestionarse si la religión es realmente el opio de los pueblos o si, como se solía decir, en las trincheras no hay lugar para los ateos. 26/3/12

+ Clarín, un diario desarrollista en lo económico y progresista en materia social, publicó el 25 de marzo último que es una tendencia en el hemisferio norte separar por sexo a los alumnos porque de esa forma ambos aprenden mejor.

+ Ese mismo afirmó que "es un mal moderno" el síndrome del "nido lleno", que afecta a cada vez más familias. Refiere a los hijos que siguen viviendo en su casa paterna.

+ "La búsqueda de la felicidad puede no ser beneficiosa", titula Perfil a las declaraciones de una doctora en psicología de Stanford, Iris Mauss, del Laboratorio de Emociones de la Universidad de Denver. Obviamente, la especialista se refiere a niveles obsesivos y a un complicado déficit de emociones negativas. Interesantísimo.

+ Increíble: Gherush92, una organización consultora de la ONU, pidió que se retirara la lectura de la Divina Comedia, del Dante, de los programas escolares italianos. Afirma que está plagada de prejuicios homofóbicos, antiislámicos y racistas. Afortunadamente, Clarín recomienda leer el texto en la clave epocal. "Lejos de dejar de enseñar la comedia en las escuelas -recomienda-, tal vez habría que asegurarse de que aprendan a leerla los investigadores y profesionales antes de que formen oraganizaciones como Gherush92".

+ Finalmente, una de esas grandes entrevistas que hace Fabián Bosoer en Clarín, esta vez al especialista internacional en problemática juvenil Sergio Gryn, se titular: el sentimiento de patria también se construye en los clubes de barrio". "Se han desatendido muchos espacios e instituciones que fueron importantes en la formación de nuestras sociaedades: escuelas, centros comunitarios, clubes, sindicatos. El factor clave está en fortalecer, recuperar o crear, según sea el caso, a las instituciones comunitarias educativas como actores principales para la revitalización del tejido social. Las mismas, bien orientadas, pueden hacer las veces de segunda casa. Especialmente hoy, cuando dentro del marco familiar y escolar, no se encuentran en muchos casos ni la contención, ni las respuestas que el joven necesita. Sería utópico exigirle al Estado que solucione el problema de cada casa.