La descentralización, 2
La inmediatización de la política la terminó por deslegitimar. Para recuperar la esa legitimidad es necesario repotenciar a las comunidades políticas. Eso vendrá de la mano del redimensionamiento de las unidades políticas básicas para que recuperen la escala humana, los vínculos elementales de vecindad.
Hay que empoderar a las mínimas comunidades para potenciar sus capacidades políticas de modo de reinventar a la Argentina, reconstruirla, y abandonar el gigante de pies de barro que se erigió durante el llamado estado de bienestar. Porque ya sabemos que para lograr el bienestar hay que estar sano; hay que ejercitar y evitar los excesos en que ha incurrido la casta glotona.
Luego de redimensionar las instancias del poder político habrá también que distribuir el poder y descentralizar lo geográficamente. Es menestern hacer tabla rasa, porque la lógica institucional no siempre responde a un mandato político sino interesado.
Podemos avanzar descentralizado los organismos. Pagar al personal que no pueda o quiera mudarse hasta que se jubile o que trabaje a distancia, y descentralizar sus sedes.
Para proyectarnos hacia la región, la Capital Federal podría situarse en Santiago del Estero. Básicamente para el asiento del Poder Ejecutivo. Al igual que la arquidiócesis primada, la madre de ciudades puede albergar a las autoridades nacionales. Eso nos acercará a nuestros vecinos, Loque nos permitirá estar más integrados a su realidad.
Además, hay que invertir la pirámide impositiva de modo de terminar de desempoderar al poder unitario para devolvérselo a los territorios. Habrá que hacer más política, obviamente; este camino necesitará de más diálogo.
El Estado debe estar totalmente digitalizado pero las autoridades, dispersas en el territorio nacional de modo de fortalecer a las regiones con sus propios recursos. Por decir algo, que la Patagonia se quede con el asiento de Energía, en Neuquén; la pesca en Ushuaia; la Armada en la Base Naval de Puerto Belgrano; la Secretaría de Minería en San Juan; la Aduana en Rosario; Agricultura en Venado Tuerto; Industria en Córdoba; lechería en San Francisco; ganadería en Corrientes; el Instituto Forestal en Misiones, Vitivinicultura en Mendoza la Gendarmería en Jujuy, la Prefectura en Paraná, la Policía Federal en CABA,el Ejército en Campo de Mayo, la aviación en Córdoba el Turismo en Mar del Plata, el Conicet en La Plata, la Conae en San Juan, Educación en Córdoba, el Congreso en Buenos Aires y la Corte Suprema en Mendoza.
Una última observación: los límites provinciales son ficticios; la historia cuenta que las provincias fueron las ciudades y su territorio de influencia. La producción tiene que tener una delimitación que se adapte a las cuencas productivas para favorecer su funcionamiento.
Estás son algunas guías para adentrarse en el desafío de la recuperación política real del poder de la Nación, de su soberanía.+)
