Dirigente con la gente
En el Día Internacional de la Mujer, entrevistamos a la precandidata a concejal María Inés Feldtmann de Maurette (Unión Celeste y Blanco), porque nos ofreció una visión fundamental de la política.
MIFM: No debería extrañar a nadie. La política debe estar centrada en la gente, en el bien comun de una comunidad; en definitiva, en la gente.
S: Pero lamentablemente no sucede muy a menudo.
MIFM: No me parece que así sea. Hay mucha gente que hace política todos los días muy silenciosamente. Lo veo habitualmente en el Concejo (Deliberante de San Isidro, en donde trabaja para la concejal Ester Fandiño, presidenta del Unión PRO ConVocación); hombres y mujeres preocupados por resolver los problemas de los sanisidrenses. Es cierto que lo que suele trascender es lo otro: la pelea por el poder, donde se evidencian las mayores miserias que puede mostrar el alma humana.
S: ¿No es lo mismo política y poder?
MIFM: No. El poder es algo que excede a la política, una consecuencia de su ejercicio. La política, en una democracia republicana como la nuestra, es la construcción de consensos mayoritarios para establecer acciones comunes. Esa fuerza colectiva, que se expresará desde el aparato estatal, es la fuente del poder político. Pero nadie ignora que también hay poder económico o social que no se canaliza necesariamente por el Estado.
S: Pero tu candidatura, ¿es efectiva o, como se dice comunmente, testimonial?
MIFM: Ante todo es una precandidatura. Estamos sujetos a los procesos partidarios. Luego, las candidaturas serias son siempre auténticas y testimoniales, pero no como se dice vulgarmente; creo en el testimonio como garantía de seriedad. No entiendo la gente que cree que alguien pueda hacer las cosas bien si no son buenos; para mì es inadmisible ese "roba, pero hace". No creo en que el fin justifique los medios. Ahora retomando la pregunta, además de ofertar nuestro testimonio queremos acceder al poder para transformar la cultura.
S: Ah, qué interesante...
MIFM: Es que es necesario transformar la cultura social, pulir esas desviaciones que nos llevan a elegir mal en el mediano y largo plazo... eso del "roba, pero hace". La gente tiene que empezar a exigir todo y no conformarse con poco: hay que ser capaz y honesto, además, principalmente, amar a nuestro país. Hay que tener ganas de dedicarle tiempo y esfuerzo a mejorar nuestra sociedad. Tenemos que recrear, como decía (José) Ortega y Gasset "un proyecto sugestivo de vida en comun".
S: ¿Cuál es tu proyecto?
MIFM: Empezar por lo pequeño, por nuestra casa, nuestro barrio, nuestra ciudad. Mi propuesta aspira a mejorar la seguridad; es implica conducir, apoyar y controlar la acción policial; desarrollar una mayor vinculación entre la Policía y la vigilancia privada, y exigirle a la Justicia que simplemente cumpla con la ley. Tengo también otras inquietudes, tales como la planificación ambiental del caótico crecimiento urbano, la transparencia administrativa y, como madre, me preocupa especialmente la inclusión social de los chicos y jovenes marginados, a través de la educación, el deporte y el arte.
S: ¿Qué es lo que tenés para ofertar a la gente?
MIFM: Formación y entrega. soy politóloga y trabajé en tanto en el sector público -en la CNC y en la Cámara de Diputados- como en el privado -gerencié una cámara de industriales y me dediqué al comercio independiente-, pero ante todo estoy dispuesta a ser un canal cívico para las inquietudes, deseos y expectativas de la gente.
MIFM: No debería extrañar a nadie. La política debe estar centrada en la gente, en el bien comun de una comunidad; en definitiva, en la gente.
S: Pero lamentablemente no sucede muy a menudo.
MIFM: No me parece que así sea. Hay mucha gente que hace política todos los días muy silenciosamente. Lo veo habitualmente en el Concejo (Deliberante de San Isidro, en donde trabaja para la concejal Ester Fandiño, presidenta del Unión PRO ConVocación); hombres y mujeres preocupados por resolver los problemas de los sanisidrenses. Es cierto que lo que suele trascender es lo otro: la pelea por el poder, donde se evidencian las mayores miserias que puede mostrar el alma humana.
S: ¿No es lo mismo política y poder?
MIFM: No. El poder es algo que excede a la política, una consecuencia de su ejercicio. La política, en una democracia republicana como la nuestra, es la construcción de consensos mayoritarios para establecer acciones comunes. Esa fuerza colectiva, que se expresará desde el aparato estatal, es la fuente del poder político. Pero nadie ignora que también hay poder económico o social que no se canaliza necesariamente por el Estado.
S: Pero tu candidatura, ¿es efectiva o, como se dice comunmente, testimonial?
MIFM: Ante todo es una precandidatura. Estamos sujetos a los procesos partidarios. Luego, las candidaturas serias son siempre auténticas y testimoniales, pero no como se dice vulgarmente; creo en el testimonio como garantía de seriedad. No entiendo la gente que cree que alguien pueda hacer las cosas bien si no son buenos; para mì es inadmisible ese "roba, pero hace". No creo en que el fin justifique los medios. Ahora retomando la pregunta, además de ofertar nuestro testimonio queremos acceder al poder para transformar la cultura.
S: Ah, qué interesante...
MIFM: Es que es necesario transformar la cultura social, pulir esas desviaciones que nos llevan a elegir mal en el mediano y largo plazo... eso del "roba, pero hace". La gente tiene que empezar a exigir todo y no conformarse con poco: hay que ser capaz y honesto, además, principalmente, amar a nuestro país. Hay que tener ganas de dedicarle tiempo y esfuerzo a mejorar nuestra sociedad. Tenemos que recrear, como decía (José) Ortega y Gasset "un proyecto sugestivo de vida en comun".
S: ¿Cuál es tu proyecto?
MIFM: Empezar por lo pequeño, por nuestra casa, nuestro barrio, nuestra ciudad. Mi propuesta aspira a mejorar la seguridad; es implica conducir, apoyar y controlar la acción policial; desarrollar una mayor vinculación entre la Policía y la vigilancia privada, y exigirle a la Justicia que simplemente cumpla con la ley. Tengo también otras inquietudes, tales como la planificación ambiental del caótico crecimiento urbano, la transparencia administrativa y, como madre, me preocupa especialmente la inclusión social de los chicos y jovenes marginados, a través de la educación, el deporte y el arte.
S: ¿Qué es lo que tenés para ofertar a la gente?
MIFM: Formación y entrega. soy politóloga y trabajé en tanto en el sector público -en la CNC y en la Cámara de Diputados- como en el privado -gerencié una cámara de industriales y me dediqué al comercio independiente-, pero ante todo estoy dispuesta a ser un canal cívico para las inquietudes, deseos y expectativas de la gente.


